Se recrearon juegos tradicionales como la carrera de embolsados, el huevo y la cuchara, el juego de la carretilla y varios otros, además de haberse montado un par de inflables y haberse dispuesto de pintacaristas para niños y de otros juegos como el clásico metegol o el más moderno jenga, en tamaño gigante.

Todo esto matizado con música infantil del «Vikingo» Fabián Newén y la presencia de personajes de comics como Spiderman y Hulk.

Pero además entre las madres, padres y jóvenes colaboradores se preparó un rico chocolante con mucha factura y se repartieron cientos de números para diversos sorteos de juguetes, elementos didácticos y hasta útiles escolares.

Los más importantes fueron una decena de bicicletas para niños, una de las cuales correspondió al ganador del concurso de barrilete, que en realidad comandaron algunos grandes que también quisieron tener un poco más de infancia.

Todo esto durante una tarde estupenda, con temperatura agradable, sol a pleno y el viento que se hizo rogar, pero que apareció para que volaran los cometas, mientras un grupo de muchachones jugaba la pelota en una convivencia plena en lo que siempre se conoció como el playón de la capilla Ceferino.

La logística de Mica permitió además que todas las actividades se llevaran a cabo con total normalidad y de acuerdo a lo planeado por Gerardo Haro, que oficio de conductor, con su propia impronta.
Fotos: Edgardo Lillo y María Soledad Michia.


