En Mendoza, el gobernador Alfredo Cornejo, su gabinete y los legisladores provinciales recibieron un aumento del 40% en sus sueldos, generando fuerte malestar entre los empleados estatales. El incremento, que llevó el salario bruto de Cornejo a más de $6,6 millones, se enmarca dentro del régimen especial de la paritaria de la Administración Central, y afecta a la Legislatura ya que las dietas de los diputados y senadores equivalen al 95% del sueldo del mandatario.
El Gobierno provincial explicó que la actualización responde a la aplicación de un ítem de productividad de la clase 13 del régimen estatal, por lo que no se trata de un aumento discrecional. El ministro de Gobierno, Natalio Mema, aclaró que modificar estos haberes requiere cambios en la normativa vigente y resaltó que, incluso con este ajuste, Cornejo sigue siendo el gobernador que menos gana en el país.
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Sin embargo, la medida provocó críticas de gremios y dirigentes sindicales, quienes señalaron la desigualdad frente a los aumentos otorgados a los trabajadores. Lautaro Jiménez, dirigente de la Izquierda y docente, calificó el incremento como un “premio a la casta” y denunció que los estatales recibieron subas promedio de apenas 4%, muy por debajo de la inflación.
Claudia Iturbe, de Ampros, sostuvo que la medida “solo favorece a los funcionarios políticos”, y destacó que los profesionales de la salud perciben aumentos limitados mientras sus salarios continúan entre los más bajos del país. Por su parte, Roberto Macho, de ATE, reclamó la reapertura de paritarias con incrementos concretos que equiparen los sueldos de los trabajadores al costo de la canasta básica.
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El debate sobre los haberes de los funcionarios se da en medio de la discusión por la reforma del estatuto del empleado público y las movilizaciones en defensa de la educación y la salud. Mientras el Ejecutivo defiende la legalidad del aumento, los gremios aseguran que la medida refleja un desequilibrio en la distribución salarial y profundiza la percepción de inequidad entre políticos y estatales.
Fuente: La Nación.


