Investigadores hallaron coronas, cetros y orbes pertenecientes a monarcas lituano-polacos. Estos objetos fueron escondidos en 1939 para protegerlos de los saqueos.
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En un descubrimiento que combina misterio e historia, las criptas de la Catedral de Vilna, en la capital de Lituania, han revelado un conjunto de tesoros escondidos desde el inicio de la Segunda Guerra Mundial. Utilizando cámaras endoscópicas, los investigadores desenterraron objetos funerarios cuidadosamente envueltos en periódicos de septiembre de 1939. Entre estos destacan coronas, cetros y orbes asociados con figuras históricas clave como Alejandro Jagellón, Isabel de Austria y Bárbara Radziwiłł.
La corona de Alejandro Jagellón, gran duque de Lituania y rey de Polonia, es uno de los hallazgos más significativos, junto con los símbolos funerarios de Bárbara Radziwiłł, esposa de Segismundo II Augusto. Estos artefactos no solo representan el legado personal de los monarcas, sino también la opulencia y el esplendor del Renacimiento polaco-lituano. Según explicó Mykolas Sotincenka, de la arquidiócesis de Vilna, estas piezas nunca fueron usadas en vida, sino que se elaboraron exclusivamente para acompañar a los soberanos en su entierro.
Las criptas de la Catedral de Vilna, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, son un reflejo del cruce entre las tradiciones paganas y cristianas en Lituania. Este sitio no solo alberga altares paganos y frescos precristianos, sino también la necrópolis de la élite lituano-polaca. Como afirmó el arzobispo Gintaras Grušas, estos tesoros «son símbolos de la rica tradición del Estado lituano y la importancia histórica de Vilna».
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Actualmente, los artefactos están siendo restaurados por el Museo del Patrimonio de la Iglesia de Vilna, que planea exhibirlos al público a finales de este año. Rita Pauliukevičiūtė, directora del museo, enfatizó que estas piezas representan «la identidad europea y las raíces históricas de Lituania».
Este descubrimiento refuerza el papel de la Catedral de Vilna como un puente entre el pasado medieval y el presente. La futura exposición promete ser una oportunidad única para explorar el legado de las dinastías que moldearon la historia de Lituania y Polonia, conectando al público con una época de esplendor y misticismo.
Fuente: Infobae
Foto: El Español


