El Gobierno nacional publicó este lunes por la tarde la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva en el Boletín Oficial, sancionada la semana pasada por Congreso.
De esta forma, comenzaron a regir los cambios en materia financiera, previsional, tarifaria, energética, sanitaria e impositiva, entre otras modificaciones en el marco de la Emergencia Pública.
La reglamentación incluye un único “veto parcial” respecto a las regalías que deben pagar los productores de hidrocarburos, que ahora tributarán sobre el monto de producción, una vez descontadas las retenciones a la exportación.
Puntualmente, la modificación se hizo sobre el artículo 52 de la Ley y elimina el párrafo que establecía que “en ningún caso el derecho de exportación de hidrocarburos podrá disminuir el valor Boca de Pozo para el cálculo y pago de regalías a las provincias productoras”.
En un primer momento, Diputados había establecido que la producción de hidrocarburos pagarían sobre su facturación total, sin descontar el derecho de exportación, lo que volvía muy gravosa la carga impositiva sobre un sector que el Gobierno pretende expandir.
La reglamentación de la ley fue realizada a través del decreto 58/2019, que lleva la firma tanto del presidente Alberto Fernández y los ministros que integran su gabinete.

La ley contempla una serie de cambios en las facultades que tiene el Ejecutivo para administrar el Estado en materia económica, financiera, fiscal, administrativa, previsional, tarifaria, energética, sanitaria y social.
Entre otros aspectos plantea una reestructuración del cuadro tarifario de la energía, tanto para hogares como para empresas, utilizando “criterios de equidad distributiva y sustentabilidad productiva”.
Asimismo, establece planes de regularización de deudas para las pequeñas y medianas empresas, suspende la aplicación de la movilidad jubilatoria por 180 días (tiempo en el que se discutiría una nueva fórmula y se aplicarán aumentos por decreto) y aplica un 30% de impuesto a la compra de dólares para atesoramiento al uso de tarjetas de crédito y débito en moneda extranjera.
Por último, establece nuevas alícuotas al impuesto de Bienes Personales, así como a la venta de automóviles y elimina la imposición de cargas a las ganancias obtenidas con instrumentos financieros en pesos (bonos o plazos fijos).
Fuente: Télam / ámbito.com / Infobae


