La desaparición de Juana Inés Morales y su pareja, Pedro Alberto Krederm, mantiene en vilo a familiares y amigos desde el pasado 11 de octubre. Lucrecia, amiga íntima de Juana, contó que la docente jubilada había conocido a su pareja hacía apenas dos meses y que ambos habían planeado un viaje a Camarones. “Sí, la verdad que es muy preocupante y muy angustiante, porque es todo muy raro”, expresó.
Según relató Lucrecia, Juana había compartido con ella que estaba muy enamorada y que incluso pensaba mudarse con Pedro. “Ella estaba re feliz con este hombre, me decía que quería irse a vivir con él”, recordó. Sin embargo, también le había confesado que tenía miedo por el viaje: “Me dijo, amiga, yo tengo miedo, porque él es grande, la ruta son muchos kilómetros, y no se animaba a decirle que no”.
La amiga descartó una de las hipótesis que circulan sobre un intento de la pareja por caminar para buscar ayuda. “Juana se agitaba para caminar, más de una cuadra no caminaba, así que no veo posible eso de que haya caminado tanto”, explicó. Además, aseguró que la mujer no conocía el lugar donde fue hallada la camioneta: “Estoy casi segura de que Juana no conocía ni Camarones ni Roca Colorada. Creo que confió en él a donde iba”.
MIRÁ TAMBIÉN: Un joven arquitecto de Trelew logró un importante reconocimiento internacional
Sobre la personalidad de la desaparecida, Lucrecia la describió como una mujer tranquila y temerosa de los viajes largos. “Juana no era aventurera ni le gustaba salir en carpa, de hecho le daba miedo andar en ruta”, comentó. También sostuvo que “era muy confiada, no veía la maldad en las personas”, por lo que no descarta que una tercera persona haya influido en lo ocurrido.
“Cada vez se hace más angustiante porque no hay ni un inicio de nada”, expresó Lucrecia con desesperación. “Vivir todo el tiempo en incertidumbre es mucho dolor, y para su hija, mucho más”, concluyó. La investigación continúa mientras familiares y amigos piden intensificar la búsqueda.


