Una esteticista de la localidad bonaerense de Victoria declaró en la causa que investiga la difusión del documental “Justicia Divina”, centrado en la figura de la jueza Julieta Makintach, y reconoció que envió el tráiler a una funcionaria judicial de San Isidro sin consentimiento de la magistrada. La testigo aseguró que tomó conocimiento del video cuando ya se había viralizado en los medios de comunicación.
La declaración fue presentada ante la fiscal Carolina Asprella y difundida por el abogado Rodolfo Baqué, defensor de la enfermera Dahiana Gisela Madrid, una de las acusadas en el juicio por la muerte de Diego Maradona. Según la profesional, trabaja desde 2018 en un centro de estética ubicado en Avenida Perón 2302 y conoció a Makintach como paciente de su colega María Eva Pereyra.
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La mujer explicó que, tras enterarse del escándalo mediático en mayo de este año, recibió el tráiler de parte de Pereyra y luego decidió reenviarlo a Marina Rodríguez, integrante del Ministerio Público Fiscal de San Isidro. “Nunca tuve autorización de Julieta, no hablé con ella del tema”, admitió.
La testigo recordó además que la magistrada había asistido en algunas oportunidades al consultorio, pero aclaró que nunca conversaron sobre su rol en el juicio por la muerte de Maradona. También aseguró que, en medio del conflicto, Makintach mencionaba la existencia de una “mafia” interesada en desprestigiarla.
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El testimonio busca esclarecer la cadena de circulación del video y determinar si hubo responsabilidades en la filtración de material audiovisual grabado dentro de Tribunales. Mientras tanto, la causa continúa bajo análisis en los tribunales de San Isidro, con la jueza Makintach en el centro de la polémica.
Fuente: Noticias Argentinas.


