En una entrevista con Radio 3, Darío Mardones y Ramiro Blanco, voceros del Centro de Estudiantes de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), detallaron las medidas adoptadas en defensa de la educación pública y las universidades, explicando que la toma activa de la sede continuará hasta el viernes, en coincidencia con una jornada de paro y actividades. «Esta toma fue decidida en una asamblea interclaustro con docentes, estudiantes y no docentes, viendo la situación crítica que atraviesan las universidades a nivel nacional», afirmó Mardones.
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El vocero explicó que, aunque las clases no se suspenden, el objetivo es ocupar el espacio físico de la universidad de manera permanente, manteniendo una presencia activa para seguir de cerca la situación de otras instituciones del país. «La toma está abierta y activa, es decir, ocupamos la universidad pero seguimos trabajando y estudiando. Es una forma de estar atentos y organizados, defendiendo la educación pública», aclaró Mardones.
Ramiro Blanco, estudiante de Licenciatura en Agroecología, compartió su perspectiva personal sobre la importancia de la universidad pública en su vida. «Yo vengo de una familia de clase obrera, mi mamá es docente y mi papá trabaja en una fábrica. Sin la universidad pública, no hubiera tenido la posibilidad de estudiar. Trabajo y estudio, pero aún así no llego a fin de mes», comentó Blanco, visibilizando las dificultades económicas que enfrentan muchos estudiantes.
El veto presidencial a la ley de financiamiento universitario ha impactado gravemente a las universidades, según explicaron los voceros. «Hoy el financiamiento que baja del Estado para las universidades está entre un 35 y 40 por ciento por debajo de lo necesario. En mi carrera, por ejemplo, el año que viene solo tendremos una materia optativa. Antes podíamos repetir materias cuatrimestrales, ahora eso ya no es posible», lamentó Blanco, quien advirtió que la situación empeorará sin un presupuesto adecuado.
Mardones añadió que la decisión de tomar la universidad fue inevitable, dada la magnitud de la crisis. «Más de 50 facultades y universidades están tomadas en el país. Nosotros en la asamblea decidimos que no podíamos quedarnos afuera de este contexto. Garantizamos el funcionamiento normal de la universidad, pero necesitábamos tomar acción para defender nuestros derechos», enfatizó. Uno de los objetivos de la toma es mantener el espacio de estudio disponible para estudiantes que no tienen acceso a internet o condiciones adecuadas en sus hogares.
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Ambos voceros hicieron hincapié en la importancia de la educación pública como un derecho conquistado por la sociedad argentina. «La universidad es una herramienta de ascenso social. Las familias tienen la posibilidad de que sus hijos accedan a una educación de calidad y se formen como profesionales. Este es un derecho que debemos defender», concluyó Mardones.
Foto: UNRN.


