JoAnne Deborah Byron, conocida como Assata Shakur, murió este viernes en La Habana a los 78 años. Fue una figura icónica del movimiento afroamericano y vivió refugiada en Cuba tras escapar de prisión en Estados Unidos.
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La Habana — Las autoridades cubanas anunciaron este viernes el fallecimiento de JoAnne Deborah Byron, también conocida como Assata Shakur, a los 78 años, como consecuencia de padecimientos de salud y su avanzada edad.
Shakur se convirtió en una figura emblemática del movimiento de liberación negra en Estados Unidos durante la década de 1970. Militante del Partido Pantera Negra y del Ejército de Liberación Negro, denunció sistemáticamente la violencia racial y la represión policial.
Su nombre trascendió fronteras tras ser condenada por el asesinato de un policía estatal en Nueva Jersey en 1973, durante un enfrentamiento armado en el que también murió uno de sus compañeros. En 1977 fue sentenciada a cadena perpetua, pero escapó de prisión dos años después y permaneció como fugitiva hasta recibir asilo político en Cuba en plena Guerra Fría.
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Desde 1984, Shakur vivió en La Habana bajo protección estatal, manteniendo un perfil bajo salvo por la publicación de su autobiografía en 1988. Su presencia fue durante décadas un punto de tensión entre Washington y La Habana, con sucesivas solicitudes estadounidenses de extradición que nunca prosperaron.
En mayo de 2025, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, volvió a criticar al gobierno cubano por proporcionar refugio a “terroristas y delincuentes”, mencionando expresamente a Shakur.
La muerte de Assata Shakur pone fin a una historia que marcó la política y las relaciones internacionales durante más de cuatro décadas, cerrando un capítulo complejo en la historia de la relación entre Estados Unidos y Cuba.
Fuente y foto: DW


