La decisión del expresidente estadounidense Donald Trump de reducir drásticamente la ayuda internacional ha provocado una grave crisis sanitaria en Haití. El recorte superior al 90 % en los contratos de la USAID y la eliminación de 60.000 millones de dólares en asistencia global impacta directamente en los tratamientos para personas con VIH/SIDA.
Organizaciones como CHOAIDS, dedicada al cuidado de huérfanos con VIH, alertaron que los medicamentos disponibles solo alcanzarán hasta finales de julio. “No sabemos qué va a pasar después de eso”, expresó su directora ejecutiva, Marie Denis-Luque, desde Cap-Haïtien, donde se trasladaron tras huir de la violencia en Puerto Príncipe.
En Haití, más de 150.000 personas viven con VIH o SIDA, aunque se sospecha que la cifra real es aún mayor. Los medicamentos antirretrovirales permiten controlar la infección y prolongar la vida de los pacientes, especialmente de niños que dependen completamente de ellos.
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En una casa organizada por CHOAIDS, 26 niños, algunos de tan solo nueve meses de edad, reciben atención diaria por parte de mujeres VIH positivas que también forman parte de la comunidad. La falta de medicación representa una amenaza directa para su supervivencia.
Los recortes han desatado un caos sanitario, ya que CHOAIDS dependía anualmente de 165.000 dólares en fondos de USAID para asegurar los tratamientos. Ahora, sin esos recursos, la continuidad de la atención médica está en riesgo inminente.
Expertos advierten que el desabastecimiento de medicamentos puede causar un aumento de infecciones por VIH, en un contexto agravado por la violencia extrema de las pandillas, que complica la movilidad, la atención médica y el trabajo humanitario en todo el país.
Fuente: Telesur.


