Irlanda atraviesa una crisis de vivienda sin precedentes, con precios de alquiler en constante aumento y una oferta que no alcanza a cubrir la demanda. En este contexto, crecen los reportes sobre anuncios que ofrecen alojamiento a cambio de favores sexuales, una práctica encubierta que afecta principalmente a mujeres jóvenes y estudiantes internacionales.
Darling Durán, una joven boliviana que emigró a Irlanda en 2022, relató a Radio Francia Internacional que, al responder a un anuncio aparentemente convencional, el dueño sugirió compartir su propia habitación. «Necesitaba un lugar seguro, no esto», expresó, señalando el impacto emocional que vivió.
Estos anuncios suelen camuflarse en plataformas como Facebook, donde las estudiantes vulnerables, sin referencias ni ingresos estables, terminan siendo presa fácil. Algunas viven en condiciones de hacinamiento o, peor aún, con propietarios que cruzan los límites. «Una amiga tuvo que huir de noche porque el dueño intentó abusar de ella», denunció Darling.
MIRÁ TAMBIÉN: Premios Sur 2025: nominaciones, homenajes y la primera gala en Córdoba
Un estudio del Consejo Irlandés de Estudiantes Internacionales reveló que al menos un 5% de estas estudiantes ha recibido propuestas sexuales a cambio de alojamiento. Sin embargo, la cifra real podría ser mucho mayor. “Es solo la punta del iceberg”, advirtió Brian Hearne, miembro del organismo.
El gobierno irlandés evalúa respuestas legislativas. El ministro de Justicia, Jim O’Callaghan, afirmó que se analiza tipificar como delito específico este tipo de coerción sexual en el mercado habitacional, lo que marcaría un avance en la protección de las víctimas.
Mientras tanto, organizaciones sociales exigen medidas urgentes para garantizar acceso a una vivienda digna y segura. El problema no solo expone la falta de control en el mercado inmobiliario, sino también una grave vulneración de derechos en el seno de una de las economías más desarrolladas de Europa.
Fuente: DW.


