El cambio implica otorgar mayores facultades al Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI), que ahora evaluará cada solicitud de patente de manera individual, bajo los requisitos generales establecidos por la ley: novedad, actividad inventiva y aplicación industrial.
MIRÁ TAMBIÉN | Campaña nacional para fomentar el testeo del cáncer de colon
Con esta decisión, se dejan sin efecto las pautas específicas que limitaban la patentabilidad en el sector, incluyendo restricciones sobre polimorfos, sales, ésteres y segundas indicaciones médicas. Esas categorías, bajo la normativa anterior, eran consideradas extensiones de sustancias ya conocidas y, por lo tanto, no patentables.
Desde el Ejecutivo, el ministro Federico Sturzenegger sostuvo que la medida permite alinear a la Argentina con estándares internacionales en materia de propiedad intelectual y facilitar el acceso a nuevos desarrollos farmacéuticos. Además, aseguró que los productos actualmente en el mercado no se verán afectados.
MIRÁ TAMBIÉN | ANSES: bono para jubilados y pensionados en abril de 2026
El Gobierno argumenta que fortalecer los derechos de propiedad intelectual puede acelerar la llegada de nuevas drogas y fomentar la innovación en el sector. Sin embargo, el impacto de la medida podría abrir debate en torno al acceso a medicamentos y el equilibrio entre innovación y salud pública.
Fuente: Noticias Argentinas.


