Un fotógrafo aficionado logró captar en Jaén la primera imagen conocida de un lince ibérico blanco, un fenómeno inédito para la especie. El descubrimiento, ocurrido a finales de octubre en una zona andaluza con presencia estable del felino, fue posible gracias a cámaras de fototrampeo colocadas por Ángel Hidalgo, quien mantuvo en reserva la ubicación exacta para evitar riesgos de caza furtiva.
El hallazgo coincide con el notable crecimiento poblacional del Lynx pardinus, que pasó de estar “en peligro crítico” a “vulnerable”, según National Geographic y datos del MITECO. Actualmente se estiman unos 2.400 ejemplares y cerca de 470 hembras reproductoras. Los programas de conservación buscan alcanzar los 3.500 linces en los próximos años.
Los especialistas aún no determinaron la causa de la coloración blanca del ejemplar. Descartan que se trate de albinismo o leucismo, ya que el pelaje presenta un tono uniforme y los ojos conservan su pigmentación habitual. Investigadores analizarán muestras genéticas durante el próximo censo anual para precisar el origen de esta variación.
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El autor de la fotografía, Ángel Hidalgo, vecino de Jaén y trabajador de fábrica, dedica su tiempo libre a registrar la fauna ibérica. “Verlo en las imágenes fue una emoción indescriptible. Es una prueba de que la naturaleza siempre puede sorprendernos”, dijo a National Geographic.
La aparición del lince blanco representa un hito para la conservación del felino más amenazado de Europa y subraya el impacto positivo de los programas de cría en cautividad, restauración del hábitat y corredores biológicos. Expertos advierten, sin embargo, que la pérdida de conejos y la presión humana siguen siendo amenazas latentes.
Fuente y foto: Infobae


