Con solo 36 habitantes, Foula combina paisajes espectaculares, una rica avifauna y costumbres ancestrales que la hacen única en el mundo.
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Foula, una pequeña isla del archipiélago de Shetland en Escocia, es un rincón singular del Reino Unido. Con una población de apenas 36 personas y ubicada a 26 kilómetros de Shetland, se considera la isla habitada más remota del país. Este aislamiento, junto con su riqueza natural y cultural, la convierte en un lugar fascinante.
El nombre de la isla, que proviene del nórdico antiguo Fuglaey (isla de pájaros), refleja su extraordinaria biodiversidad. Sus acantilados, como el imponente Da Kame, hogar de miles de aves marinas, han sido reconocidos como un Lugar de Especial Interés Científico. Aquí se pueden avistar aves poco comunes, provenientes incluso de Siberia y América.
La vida en Foula está marcada por la autosuficiencia. Sus habitantes dependen de fuentes de energía renovables como molinos de viento y paneles solares. Además, los isleños asumen múltiples roles para mantener la comunidad en funcionamiento. Robert Smith, un joven de 27 años, puede ser guía turístico por la mañana y repartidor de correspondencia por la tarde. “Hacemos de todo. Todo el mundo aporta”, asegura.
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Foula es también un vestigio vivo de tradiciones antiguas. A diferencia del resto del mundo, los isleños siguen el calendario juliano, lo que significa que celebran la Navidad el 6 de enero y el Año Nuevo el 13 de enero. Estas festividades están cargadas de un carácter íntimo y familiar. Según Robert, “tocamos música juntos, nos visitamos entre casas con una bebida en mano. Es como lo hemos hecho siempre”.
No obstante, la belleza y la singularidad de Foula vienen acompañadas de retos. Su aislamiento ha dificultado históricamente el acceso a suministros, una situación que mejoró con la construcción de una pista de aterrizaje en los años 70. Sin embargo, este mismo aislamiento dejó a la isla vulnerable a epidemias, como la de viruela en 1720, que redujo drásticamente su población de 200 a solo 6 sobrevivientes.
Hoy, Foula es un símbolo de resiliencia y un testimonio de cómo una pequeña comunidad puede prosperar en armonía con la naturaleza, preservando su identidad frente al paso del tiempo.
Fuente: Infobae
Foto: Islas del Mundo


