El joven formado en Racing de Trelew dialogó con Radio 3 tras lograr el ascenso a la categoría Promozione con el Calcio Furci. Creció en vestuarios junto a su padre Jaime, reconocido entrenador de la región, y hoy escribe su propia historia en el Viejo Continente.
(Por Ignacio Jara, Fuera de Juego) El futbolista trelewense Gianfranco Giordanella atraviesa uno de los momentos más destacados de su carrera tras conseguir el ascenso a la categoría Promozione de Italia con el Calcio Furci, un logro que lo posiciona en crecimiento dentro del fútbol europeo.
Formado en Racing de Trelew, Giordanella llegó al viejo continente con la intención de tramitar la ciudadanía, pero rápidamente encontró su lugar en el fútbol italiano. Tras una primera experiencia la temporada pasada, este año fue clave para que su equipo lograra el ascenso.
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Al dialogar con Fuera de Juego (programa deportivo de Radio 3 AM 780), el joven futbolista expresó su alegría por el objetivo cumplido: “Cuando uno empieza el año siempre busca lo mejor. No pudimos salir campeones, pero después nos hicimos fuertes e hicimos lo que teníamos que hacer para lograr el ascenso”, señaló, destacando el esfuerzo colectivo del plantel.

El joven también contó cómo vive el día a día en un pequeño pueblo italiano, donde el fútbol se siente de cerca: “La gente te lo hace recordar todo el tiempo, ‘dale que el domingo estás a un paso’, y aunque te mete presión, la verdad que lo disfruto mucho”. Ese acompañamiento constante se convirtió en un motor extra durante la temporada.
En paralelo a su carrera deportiva, Giordanella combina el fútbol con el trabajo. Actualmente se desempeña como mozo en una cafetería vinculada al club y anticipó que en verano sumará horas en una pizzería: “No es fácil, pero estoy muy agradecido. El club me abrió las puertas y me dio una oportunidad muy importante”, remarcó.
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Respecto a la adaptación, explicó que el mayor desafío fue el idioma, aunque en lo futbolístico se sintió preparado: “Si tenés roce de fútbol argentino, podés jugar en muchos lugares porque no hay como nuestro estilo de juego”, aseguró.

Destacó además la importancia de compartir esta experiencia con otros argentinos, con quienes convive actualmente: el grupo se convirtió en un sostén clave lejos de casa, tanto dentro como fuera de la cancha.
Otro pilar fundamental en su carrera es su padre, Jaime Giordanella, histórico del fútbol regional. “Sería muy hipócrita de mi parte no preguntarle y no aprovechar el padre que tengo. Crecí dentro de un vestuario y eso me marcó mucho”, expresó sobre la influencia familiar.
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Más allá del presente deportivo, el delantero también reflexionó sobre lo que implica estar lejos del país: extraña a su familia, a sus amigos y las costumbres argentinas, especialmente las reuniones largas y los encuentros sociales que forman parte de su identidad.
Pensando en lo que viene, Giordanella no oculta su ambición: “Ahora toca disfrutar este logro y después ver qué pasa. Obviamente quiero ir por más”, afirmó, dejando en claro que su objetivo es seguir creciendo en el fútbol italiano.
Mientras tanto, el joven surgido de Trelew continúa escribiendo su historia en Europa, combinando sacrificio, trabajo y pasión por el fútbol, con la ilusión intacta de seguir avanzando en su carrera profesional.


