Los gobernadores ajustaron sus gastos en un 21%, mientras que las transferencias de la Nación a las provincias cayeron significativamente. A pesar de los recortes, la mayoría de las provincias lograron un superávit primario.
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La reducción de las transferencias de fondos desde la Nación a las provincias ha forzado a los gobernadores a implementar ajustes fiscales para evitar desequilibrios en sus cuentas públicas. Este recorte de recursos nacionales se reflejó en un ajuste del gasto total de las provincias de casi el 21%, según un informe de la consultora Politikón Chaco, especializado en finanzas provinciales. El estudio, que abarca datos hasta el tercer trimestre de 2024 para 20 de las 24 provincias, destaca que, a pesar de la caída de los ingresos provinciales en un 15,4%, la mayoría de las jurisdicciones lograron un superávit primario equivalente al 0,9% del Producto Bruto Interno (PBI).
El informe revela que, mientras el ajuste fiscal promedio fue de un 21%, la magnitud de los recortes varió considerablemente entre las provincias. Algunas, como la Ciudad de Buenos Aires y Neuquén, implementaron ajustes menores (8,3% y 9,4%, respectivamente), mientras que otras, como Formosa y La Rioja, realizaron recortes mucho mayores (39% y 34,1%, respectivamente). De acuerdo con Politikón, el gasto total de las provincias en conjunto se redujo en aproximadamente $5,6 billones, alcanzando un superávit financiero de $4,3 billones.
Uno de los sectores más afectados por los recortes fue el gasto en personal, que representó el 41% del ajuste. Otros rubros que contribuyeron significativamente a la reducción de los gastos fueron las transferencias corrientes (17%) y la inversión real directa (16%). Además, el informe señala que la deuda pública provincial se redujo considerablemente, con una caída del 28,2% interanual en términos reales, alcanzando un 3,2% del PBI.
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El ajuste también afectó las transferencias de la Nación a las provincias, que representaron un 9% del gasto total, con una caída significativa en las transferencias de capital (96%) y corrientes (67,8%). Según el economista Nadin Argañaraz, las transferencias no automáticas en 2024 representaron solo el 0,3% del PBI, una notable disminución respecto al 1% registrado en 2023.
En resumen, el ajuste fiscal implementado por los gobernadores ha sido necesario para afrontar la caída en las transferencias nacionales, y aunque muchas provincias lograron un superávit, la situación fiscal sigue siendo compleja, con un notable impacto en la inversión pública y en el gasto social.
Fuente: Infobae
Foto: Archivo


