El plantel de Boca Juniors pasó una madrugada complicada en Río de Janeiro, donde hinchas de Vasco da Gama lanzaron fuegos artificiales en las inmediaciones del hotel en el que se aloja el equipo argentino. Los episodios ocurrieron durante la madrugada del martes, en la previa del partido decisivo por las semifinales de la Copa Sudamericana.
Los estallidos se registraron en distintos momentos, cerca de las 2 y de las 5 de la mañana, alrededor del Hotel Windsor, ubicado en el barrio de Barra de Tijuca. La pirotecnia interrumpió la tranquilidad de la zona mientras la delegación xeneize descansaba antes del encuentro.
La acción fue atribuida a simpatizantes del conjunto brasileño, que buscaron alterar el descanso de su rival en las horas previas al cruce internacional. La situación recordó otros episodios similares registrados en Brasil antes de partidos de copas continentales.
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Entre los integrantes de la delegación de Boca se encuentra Juan Román Riquelme, presidente del club, quien viajó a Río de Janeiro para acompañar al equipo. La noche anterior había salido a caminar por Barra de Tijuca, de acuerdo con la información difundida sobre la visita.
El equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena afrontaba el encuentro con el objetivo de revertir la serie y conseguir el pase a la final. La posible incidencia de la interrupción del descanso en el rendimiento de los futbolistas quedaría por verse durante el partido.
El duelo ante Vasco da Gama estaba previsto para las 21.30, en el estadio Maracaná. Boca llegaba a la revancha de las semifinales de la Copa Sudamericana con la presión de buscar un resultado que le permitiera seguir en carrera por el título.
Fuente: TyC Sports.


