Diego Armando Maradona debutó en la Primera División del fútbol argentino el 20 de octubre de 1976, con apenas 15 años, cuando Argentinos Juniors enfrentó a Talleres de Córdoba por el Campeonato Nacional. Aunque el equipo de La Paternal perdió 1-0, aquel partido marcó el comienzo de una carrera que lo convertiría en una de las figuras más reconocidas de la historia del fútbol mundial.
Los primeros pasos de Maradona se remontan a Villa Fiorito, desde donde llegó a probarse en Argentinos Juniors junto con su amigo Gregorio “Goyo” Carrizo. Tenía 10 años cuando el entrenador de divisiones inferiores Francisco Cornejo descubrió sus condiciones y dio el visto bueno para incorporarlo al club.
En la categoría de 1960, conocida como los Cebollitas, Diego comenzó a destacarse por su habilidad y capacidad para desequilibrar. El equipo acumuló triunfos y se hizo conocido por su rendimiento, mientras Maradona también brillaba en las divisiones Novena y Octava, donde integró un conjunto que alcanzó una racha de 136 partidos invicto.
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Su talento empezó a trascender las categorías juveniles. Durante los entretiempos de los encuentros de la Primera de Argentinos, Maradona entretenía al público con sus destrezas con la pelota. La expectativa por verlo en el equipo principal crecía entre los hinchas y los aficionados que ya conocían las condiciones del joven futbolista.
El esperado debut llegó ante Talleres, cuando el entrenador Juan Carlos Montes lo hizo ingresar en el segundo tiempo con la camiseta número 16, en reemplazo de Rubén Aníbal Giacobetti. Antes de entrar a la cancha, el técnico le pidió que jugara como en los entrenamientos y que, si podía, tirara un caño. Maradona cumplió rápidamente: una de sus primeras acciones fue pasar la pelota entre las piernas de Juan Cabrera.
El primer gol en Primera llegó el 14 de noviembre de 1976, frente a San Lorenzo de Mar del Plata. Durante su etapa en Argentinos Juniors, entre 1976 y 1980, disputó 166 partidos y convirtió 116 tantos. Además, fue máximo goleador de los torneos argentinos en 1978, 1979 y 1980, y protagonizó actuaciones memorables, como los cuatro goles que le marcó a Boca en noviembre de 1980, antes de incorporarse al club de la Ribera al año siguiente.
Fuente: ESPN.


