Un hombre armado fue abatido en la madrugada de este domingo tras ingresar al perímetro de seguridad del resort Mar-a-Lago, propiedad del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en West Palm Beach, Florida. El mandatario no se encontraba en la residencia al momento del incidente, ya que estaba en Washington, según confirmaron las autoridades.
El hecho ocurrió alrededor de la 1.30 (hora local), cuando agentes del Servicio Secreto detectaron a un individuo en la puerta norte del complejo. El sospechoso portaba un rifle y un bidón con combustible. Tras cruzar el cerco de seguridad, fue interceptado por dos agentes federales y un oficial del condado de Palm Beach, quienes le ordenaron que soltara los objetos.
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De acuerdo con el reporte oficial, el hombre dejó caer el bidón, pero tomó el arma y la colocó en posición de disparo. Ante esa situación, los efectivos abrieron fuego en reiteradas ocasiones. El individuo recibió varios impactos y fue declarado muerto en el lugar.
Las autoridades no difundieron la identidad del fallecido, aunque indicaron que aparentaba tener poco más de 20 años. En conferencia de prensa, el sheriff del condado, Ric Bradshaw, señaló que la orden fue clara y directa: que soltara el combustible y el rifle. La investigación quedó en manos del Federal Bureau of Investigation (FBI), que ya solicitó a vecinos de la zona revisar cámaras de seguridad para aportar material.
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El episodio se produce en un contexto de creciente tensión política en Estados Unidos. Durante 2024, Trump fue blanco de dos intentos de asesinato: uno en un acto de campaña en Pensilvania, donde resultó herido en una oreja, y otro meses después en un campo de golf en Florida. Ambos casos derivaron en fuertes cuestionamientos al Servicio Secreto y reforzaron los operativos de seguridad en torno al mandatario.
Fuente: DW.


