Hungría decidió detener completamente la central nuclear de Paks, la única del país, por primera vez desde su puesta en funcionamiento hace 44 años. La medida fue adoptada debido al nivel excepcionalmente bajo del río Danubio, cuya agua es indispensable para refrigerar los reactores de la planta.
El primer ministro Peter Magyar informó que la producción de energía comenzó a reducirse durante la madrugada del domingo y que la central quedará completamente fuera de servicio. Paks genera alrededor del 40 % de la electricidad que consume Hungría, por lo que su paralización tendrá un fuerte impacto en el sistema energético.
La situación está vinculada a la prolongada falta de lluvias y a la intensa ola de calor que afecta a Europa, condiciones que llevaron al Danubio a registrar niveles históricamente bajos en distintos sectores de su recorrido.
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Ante este escenario, el Gobierno solicitará a los grandes consumidores que disminuyan voluntariamente el uso de electricidad. También se apagarán luces no esenciales en edificios públicos, se promoverá el teletrabajo y se implementarán otras medidas para reducir la demanda energética.
Las autoridades estiman que la central podría permanecer inactiva durante varias semanas, lo que obligará a incrementar la importación de electricidad y podría generar pérdidas económicas de entre 300 y 600 millones de euros. Además, desde este lunes se suspenderán temporalmente algunos servicios de carga ferroviaria para disminuir el consumo eléctrico.
Los pronósticos oficiales indican que el nivel del Danubio continuará descendiendo durante los próximos días debido a las altas temperaturas previstas para Europa Central, donde se esperan máximas cercanas a los 42 grados.
Fuente: DW.
Imagen: Daniel Kiss/MTI/AP Photo/picture alliance.


