Una incursión del Ejército de Israel en la localidad siria de Beit Jinn, al sur de Damasco, dejó al menos 13 personas muertas y decenas de heridos, según informó este viernes la Dirección de Sanidad de la provincia de Rif Damasco. Se trata de la operación más letal en Siria desde la caída de Bashar al Asad y volvió a escalar la tensión en la región.
El operativo comenzó de madrugada, cuando un grupo de fuerzas israelíes ingresó en la zona alegando un ataque contra una célula islamista. De acuerdo con medios estatales sirios, los soldados quedaron rodeados y respondieron con bombardeos sobre Beit Jinn. La televisión oficial Al Ijbariya reportó enfrentamientos entre los militares y residentes de la localidad.
MIRÁ TAMBIÉN | Trump anunció una ofensiva terrestre contra los narcos en Venezuela
El Ejército israelí confirmó que seis de sus reservistas resultaron heridos durante la incursión, aunque evitó pronunciarse sobre el número de víctimas sirias. Tampoco detalló las circunstancias exactas del operativo ni la identidad del presunto grupo al que buscaba alcanzar.
Mientras tanto, el grupo de defensa civil conocido como Cascos Blancos denunció que sus equipos no pudieron ingresar a la localidad hasta horas después de finalizados los combates. Según explicaron, las tropas israelíes atacaban cualquier movimiento en los accesos, lo que impidió asistir de inmediato a los heridos. Una vez en la zona, realizaron tareas de rescate y verificación ante la posibilidad de que quedaran remanentes explosivos.
MIRÁ TAMBIÉN | Renunció el ministro de Defensa rumano por falsear su currículum
El ataque reaviva el debate sobre la presencia militar israelí en territorio sirio, un escenario que permanece inestable tras años de conflicto y donde los incidentes fronterizos se han multiplicado. Las autoridades sirias exigieron una condena internacional, mientras que Israel defendió la operación como parte de su estrategia contra grupos que considera una amenaza para su seguridad.
Fuente: DW.


