La ciencia médica introdujo un término que revoluciona la forma en que entendemos el paso del tiempo: inflammaging, combinación en inglés de “inflammation” (inflamación) y “aging” (envejecimiento). El concepto refiere a una inflamación crónica y de bajo nivel que se acumula con los años y estaría detrás de múltiples enfermedades asociadas a la vejez, como la diabetes, la demencia o los problemas cardiovasculares. Según el médico cardiólogo argentino Oscar Cingolani, radicado en EE.UU., este fenómeno afecta el sistema inmune y acelera el deterioro celular.
Una investigación reciente publicada en Nature Aging puso en evidencia que el inflammaging no es una condición universal. Equipos científicos de la Universidad de Columbia compararon poblaciones industrializadas con comunidades indígenas no industrializadas y hallaron que, pese a niveles elevados de inflamación por infecciones, estas últimas presentaban muy baja incidencia de enfermedades crónicas. ¿La clave? El estilo de vida: dieta natural, actividad física constante y fuerte lazo comunitario.
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Este hallazgo respalda el modelo de las llamadas zonas azules —regiones donde las personas superan los 100 años con buena calidad de vida—. Lugares como Okinawa (Japón) o Cerdeña (Italia) comparten hábitos similares: alimentación rica en legumbres, movimiento diario, bajo estrés, vínculos sociales sólidos y un propósito vital. Allí, envejecer no es sinónimo de deterioro, sino de plenitud.
Especialistas como David Sinclair, de la Universidad de Harvard, también destacan el rol de la epigenética: nuestras decisiones diarias pueden modificar la expresión genética y ralentizar el envejecimiento. Dieta basada en vegetales, ayuno intermitente, descanso adecuado e interacción social son herramientas accesibles que impactan directamente en la salud celular y la longevidad.
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El envejecimiento global y el aumento de enfermedades neurológicas reafirman la urgencia de repensar la vejez desde una mirada preventiva e integral. Como coinciden Cingolani y el exdirector de la OMS Alexandre Kalache, vivir más debe ser vivir mejor. Y ese camino comienza mucho antes de los 70.
Fuente: Infobae.


