Alemania enfrenta un preocupante incremento de amenazas contra su democracia, según el informe 2024 de la Oficina Federal para la Protección de la Constitución (BfV).
El documento, presentado en Berlín por el ministro del Interior Alexander Dobrindt, advierte sobre el crecimiento de extremismos internos y externos, potenciados por la guerra en Ucrania y el conflicto en Medio Oriente. El país se encuentra bajo presión por espionaje, sabotaje y ciberataques, mientras aumentan los delitos de odio y la radicalización.
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El informe destaca un alza del 23 % en la cifra de extremistas de derecha, que pasaron de 40.600 en 2023 a 50.250 en 2024, incluyendo más de 15.000 violentos. Parte de este aumento está vinculado al crecimiento del partido Alternativa para Alemania (AfD), cuyos 20.000 afiliados fueron considerados posibles extremistas. También se registró un fuerte repunte de delitos políticos y violentos con motivaciones ideológicas, muchos de ellos relacionados con tensiones internacionales.
Además del avance de la ultraderecha, los servicios de inteligencia identificaron ataques de grupos islamistas y extremistas propalestinos, algunos de ellos dirigidos contra periodistas y con expresiones antisemitas. El uso del conflicto de Gaza como catalizador para discursos de odio se ha visto reforzado por la colaboración entre sectores radicales de izquierda y propalestinos, en detrimento del debate democrático.
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Otro dato alarmante es el crecimiento de los “Ciudadanos del Reich” (“Reichsbürger”), quienes rechazan la legitimidad del Estado alemán. Su número ascendió a 26.000 en 2024, mil más que el año anterior. Este grupo se niega a pagar impuestos, acatar leyes o reconocer instituciones, representando un desafío directo a las estructuras democráticas y al Estado de derecho.
Frente a este escenario, las autoridades alemanas refuerzan la vigilancia y la cooperación internacional para frenar la radicalización y los ataques. La polarización política, la instrumentalización de los conflictos globales y la proliferación de desinformación online han convertido a Alemania en un campo de batalla ideológico que pone en jaque su estabilidad interna.
Fuente: DW.
Foto: Michael Kappeler/dpa/picture alliance.


