Los investigadores de Corea del Sur buscan la detención de Yoon Suk Yeol, expresidente del país, por negarse a colaborar en una investigación sobre la promulgación de una fallida ley marcial. El líder conservador ignoró tres citaciones para ser interrogado, lo que motivó la solicitud formal ante la Corte del Distrito Oeste de Seúl.
Yoon fue destituido el pasado 14 de diciembre por el Parlamento tras declarar la ley marcial el 3 de diciembre, un movimiento que desató una de las mayores crisis políticas en décadas. Actualmente, está suspendido de sus funciones y se encuentra bajo prohibición de salir del país mientras la Corte Constitucional evalúa la decisión parlamentaria.
El equipo investigador, compuesto por la policía, el Ministerio de Defensa y autoridades anticorrupción, señala que Yoon podría enfrentar cargos graves por insurrección. Estos delitos conllevan posibles sentencias de cadena perpetua o incluso la pena de muerte, según el informe judicial.
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En el informe, también se detalla que Yoon habría autorizado el uso de armas por parte de las fuerzas armadas para ingresar al Parlamento durante la promulgación de la ley marcial. Horas después, la medida fue derogada tras una votación de los legisladores, agravando aún más la crisis institucional.
La situación escaló cuando el sustituto interino de Yoon, Han Duck-soo, también fue destituido por negarse a firmar leyes que habilitarían las investigaciones en curso. Esto ha dejado al país sin un liderazgo estable en medio de una compleja coyuntura política.
Fuente: DW.
Imagen: South Korean Presidential Office/Getty Images.


