El Gobierno de Irán informó este jueves que al menos 3.117 personas murieron durante las protestas que sacuden al país desde hace varias semanas, en lo que constituye el primer balance oficial de víctimas desde el inicio de la crisis. El dato fue difundido a través de un comunicado de la estatal Fundación de Veteranos y Mártires, en medio de un clima de fuerte tensión política y social.
Según el informe, del total de fallecidos, 2.427 corresponden a civiles y a integrantes de las fuerzas de seguridad. Sin embargo, el organismo no detalló la identidad ni las circunstancias de muerte del resto de las víctimas. En paralelo, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani, afirmó que 690 personas eran “terroristas, amotinados y atacantes de bases militares”, en línea con la narrativa oficial del régimen.
MIRÁ TAMBIÉN | Merz defendió en Davos el acuerdo entre la UE y el Mercosur
El Gobierno iraní sostiene que la violencia registrada en las calles responde a la acción de grupos infiltrados respaldados por Estados Unidos e Israel, a quienes acusa de promover el caos y los enfrentamientos. En ese marco, asegura que numerosos fallecidos eran transeúntes alcanzados por disparos y manifestantes atacados por presuntos agentes armados que actuaban entre la multitud.
No obstante, organizaciones internacionales de derechos humanos cuestionan severamente esta versión y denuncian una represión sistemática por parte de las fuerzas estatales. Según estos organismos, la mayoría de las muertes se produjo por el uso desproporcionado de la fuerza contra civiles que participaban de manifestaciones pacíficas, y las cifras reales de víctimas serían considerablemente más altas.
MIRÁ TAMBIÉN | Japón frena la mayor central nuclear tras una alarma
La publicación del balance oficial, aunque esperada, no logró disminuir la presión internacional ni el reclamo por una investigación independiente. Mientras tanto, las protestas continúan en distintas ciudades del país, con demandas centradas en mayores libertades, justicia por las víctimas y el cese inmediato de la represión.
Fuente: DW.


