Los bombardeos provocaron incendios en refinerías clave y elevaron la tensión regional tras ataques previos contra instalaciones iraníes.
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La tensión en Medio Oriente alcanzó un nuevo punto crítico luego de que Irán lanzara una serie de ataques contra infraestructuras energéticas en Catar, Emiratos Árabes Unidos y Baréin, provocando incendios en instalaciones clave para la producción y almacenamiento de combustibles.
Uno de los focos más graves se registró en la refinería de gas natural licuado de Ras Laffan, la principal de Catar. Según informó la empresa estatal QatarEnergy, los equipos de emergencia fueron desplegados de inmediato para contener las llamas y, hasta el momento, no se reportaron víctimas.
Los ataques también alcanzaron objetivos en Emiratos Árabes Unidos, donde, de acuerdo a reportes vinculados a agencias iraníes, se produjo un incendio en un depósito de combustible destinado al abastecimiento de aeronaves. Sin embargo, el Ministerio de Defensa emiratí aseguró que varios drones fueron interceptados antes de impactar en instalaciones sensibles.
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En paralelo, medios iraníes señalaron que misiles impactaron en una refinería de GNL en Baréin, ubicada en una zona estratégica cercana al puente que conecta con Arabia Saudita, aunque las autoridades locales no confirmaron oficialmente el nivel de daño.
La ofensiva se produce horas después de que Israel, con apoyo de Estados Unidos, atacara instalaciones gasísticas en Pars Sur, el mayor yacimiento de gas del mundo compartido entre Irán y Catar, lo que desató una rápida respuesta de Teherán.
En este contexto, el presidente iraní Masud Pezeshkian advirtió sobre posibles “consecuencias incontrolables” a nivel global. “Estas acciones no beneficiarán a nuestros enemigos y podrían agravar la situación hasta afectar a todo el mundo”, expresó a través de redes sociales.
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Por su parte, el gobierno de Catar condenó el ataque a Ras Laffan y lo calificó como “una flagrante violación de la soberanía nacional”, alertando sobre el impacto que estos hechos pueden tener en la estabilidad regional y en los mercados energéticos internacionales.
Mientras tanto, en la zona de Asaluyeh, donde se encuentran las instalaciones iraníes atacadas previamente, las autoridades locales informaron que los incendios fueron controlados y que no se registraron víctimas, aunque el episodio marca un nuevo capítulo en la creciente escalada del conflicto.
Fuente y foto: EFE


