Lo aseguró el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Se trata sobrepoblada ciudad de Rafah, en el sur de Gaza. El líder de Israel rechazó temores de una «catástrofe».
Pese a la alarma internacional de una potencial matanza en la ciudad en la que hay más de 1 millón de desplazados, Netanyahu afirmó anoche en una entrevista con el canal estadounidense ABC News que el ataque es clave para aplastar al grupo islamista Hamas.
«La victoria está al alcance. Vamos a hacerlo. Vamos a acabar con los batallones terroristas de Hamas que quedan y con Rafah, que es el último bastión», afirmó en un extracto de la entrevista, que hoy será puesta al aire manera completa.
MIRÁ TAMBIÉN: Finlandia celebrará la segunda vuelta de las elecciones presidenciales
«Vamos a hacerlo mientras damos paso seguro a la población civil, así pueden irse», agregó.
«Estamos trabajando en un plan detallado para hacerlo», explicó el primer ministro de Israel, al añadir que «no somos arrogantes al respecto».
Mencionó áreas del norte de Rafah que han sido despejadas y que podrían usarse como zonas seguras para los civiles, informó la agencia de noticias AFP.
MIRÁ TAMBIÉN: Activistas climáticas lanzaron sopa sobre un cuadro de Claude Monet
Hamas advirtió de la posibilidad de «decenas de miles» de víctimas en Rafah, luego de que más de 27.000 palestinos murieran en cuatro meses de bombardeos israelíes en la Franja de Gaza.
El responsable de política exterior de la Unión Europea (UE), Josep Borell, se unió a otras voces internacionales al afirmar que una ofensiva allí «provocaría una catástrofe humanitaria indescriptible».
Estados Unidos, principal respaldo israelí, ha dicho que no respalda una ofensiva terrestre en Rafah y advirtió que de no estar planeada apropiadamente, una operación como esa corre el riesgo de ser un «desastre».
FUENTE: TÉLAM.


