Israel avanza en la construcción de una extensa barrera de tierra dentro de la Franja de Gaza, una obra que ya supera los 23 kilómetros de longitud y atraviesa amplias zonas devastadas por el conflicto. La estructura se levanta en torno a la denominada «Línea Amarilla», establecida tras el acuerdo de alto el fuego de octubre, aunque en algunos sectores se extiende más allá de ese límite.
Según imágenes satelitales, la barrera ya cubre más de la mitad de la longitud de Gaza y atraviesa comunidades palestinas demolidas durante las operaciones militares. El ejército israelí confirmó la construcción y aseguró que el objetivo es impedir infiltraciones, proteger a las tropas desplegadas y reforzar la seguridad de las comunidades israelíes cercanas al enclave.
Las imágenes también muestran que las fuerzas israelíes despejaron grandes extensiones de terreno, destruyeron zonas agrícolas, abrieron nuevas rutas y levantaron instalaciones militares a lo largo del trazado. En ciudades como Jan Yunis y Rafah, la infraestructura avanza cientos de metros e incluso más de un kilómetro por encima del límite inicialmente previsto.
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Para sectores palestinos, el avance de la obra alimenta el temor de que la Línea Amarilla deje de ser una división temporal y se transforme en una frontera de facto. El acuerdo de alto el fuego contemplaba un repliegue gradual de las tropas israelíes, pero el estancamiento de las negociaciones mantiene la incertidumbre sobre el futuro del territorio.
En paralelo, la situación humanitaria continúa deteriorándose. Organizaciones médicas alertan sobre el colapso del sistema sanitario tras la destrucción de numerosos hospitales y advierten sobre la propagación de enfermedades infecciosas en los campamentos de desplazados, donde recientemente se reportaron miles de casos de varicela.
Mientras continúan las operaciones militares y persisten las dificultades para alcanzar un acuerdo definitivo, la construcción de esta barrera añade un nuevo elemento de tensión en un conflicto que mantiene a millones de personas atrapadas entre la inseguridad, el desplazamiento y la crisis humanitaria.
Fuente: Telesur.
Foto: EFE.


