El ejército israelí ordenó este lunes a los residentes de una zona de Deir Zahrani, en el sur de Líbano, que abandonaran el lugar antes de realizar nuevos bombardeos contra posiciones vinculadas, según las autoridades israelíes, al movimiento proiraní Hezbolá.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) difundieron un mensaje en árabe en el que advirtieron que atacarían una «instalación terrorista de Hezbolá» y pidieron a los habitantes y vecinos que se alejaran al menos 300 metros del área señalada.
La cadena Al Manar, vinculada a Hezbolá, informó posteriormente sobre bombardeos israelíes en Deir Zahrani. Poco después, las FDI confirmaron un ataque aéreo contra un edificio que, según su versión, estaba relacionado con la organización.
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La portavoz israelí ante los medios árabes, Ella Waweya, afirmó que la ofensiva respondió a una supuesta «flagrante violación del alto el fuego» por parte de Hezbolá. Según el ejército, el grupo lanzó un dron cargado con explosivos contra soldados israelíes, aunque no informó si hubo militares heridos.
El nuevo ataque se produjo un día después de otros bombardeos israelíes en el sur de Líbano que dejaron al menos cuatro personas muertas. El presidente libanés, Joseph Aoun, había pedido a Estados Unidos y a la comunidad internacional que intervengan para frenar las acciones militares israelíes.
La escalada se desarrolla en medio de la continuidad del conflicto entre Israel y Hezbolá. Según las autoridades de Beirut, la ofensiva israelí sobre territorio libanés, que incluyó bombardeos aéreos y una incursión terrestre, dejó más de 4.300 muertos desde que Líbano quedó involucrado directamente en el conflicto regional.
Fuente: DW.
Imagen: Mohammed Zaatari/AP Photo/picture alliance.


