La representante legal de la Lof Catrimán Colihueque, la doctora Sonia Ivanoff, denunció un nuevo intento de avance territorial por parte de integrantes de la familia Samamé-Bordas en la zona de Laguna del Martillo. La abogada señaló que la comunidad enfrenta “un hostigamiento persistente” a pesar de que la justicia reconoció a Isabel Catrimán como legítima ocupante del predio.
“Desde 2020 la comunidad no recupera la paz en el territorio”, afirmó Ivanoff al describir el contexto de tensiones que lleva más de cinco años.
Ivanoff recordó que durante la pandemia “ingresaron por vías de hecho Alejandro Samamé, Nahuel Serra y otras personas”, situación que derivó en un juicio por turbación de la posesión. El caso llegó hasta el Superior Tribunal de Justicia, que confirmó que la ocupante legítima es la adulta mayor de la comunidad, Isabel Catrimán. Desde entonces, agregó, la Lof obtuvo reconocimiento oficial y su relevamiento territorial.
MIRÁ TAMBIÉN: Torres impulsa nuevas inversiones para Chubut en una gira estratégica por Estados Unidos
La representante también describió hechos de violencia y perturbación dentro del territorio. Ivanoff aseguró que los peones vinculados a los Samamé “apuntan reflectores hacia la casa de doña Isabel, llevan perros que muerden el ganado y generan un clima de permanente tensión”. Incluso recordó que dos de ellos fueron denunciados por violencia de género contra una adulta mayor. “En una jerarquía de derechos, ninguna violencia se justifica”, subrayó.
En relación con la convivencia en el lugar, Ivanoff indicó que no existe un diálogo formal: “No notifican, no avisan, ingresan directamente e intentan modificar la posesión material de la comunidad”. Aseguró que los recientes movimientos coinciden con la emisión de una resolución del IAC y que buscan apurar acciones mientras la vía administrativa aún no está firme.
La comunidad exige que se respeten los tiempos procesales y que ninguna parte recurra a vías de hecho. “Lo que pedimos es estar a derecho”, afirmó Ivanoff, quien insistió en que corresponde esperar la resolución definitiva de los recursos presentados antes de habilitar mensuras o modificaciones en el territorio.
Por último, señaló que la disputa por tierras fiscales debe encuadrarse en su función social y en el reconocimiento de la ocupación real. “Este territorio ha sido habitado por generaciones, y la justicia ya lo dijo: la posesión es de Isabel Catrimán”, concluyó.


