Japón avanza con uno de los proyectos ferroviarios más ambiciosos del planeta: el Chūō Shinkansen, un tren bala de levitación magnética que podrá alcanzar los 505 kilómetros por hora, una velocidad comparable a la de un avión en fase de ascenso o descenso. La iniciativa busca transformar la movilidad entre las principales ciudades del país mediante tecnología superconductora de última generación.
El sistema, desarrollado por Central Japan Railway Company, utiliza levitación magnética electrodinámica (EDS). Gracias a electroimanes superconductores que operan a temperaturas cercanas a los -269 °C, el tren se eleva sobre la vía sin contacto físico con los rieles, eliminando la fricción y permitiendo desplazamientos más rápidos, estables y silenciosos.
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En su primera etapa, la línea unirá Tokio y Nagoya en apenas 40 minutos para recorrer 286 kilómetros. En una segunda fase prevista hacia 2037, se extenderá hasta Osaka, reduciendo el trayecto total a poco más de una hora. Con esta expansión, el proyecto también apunta a aliviar la saturación de la histórica Tōkaidō Shinkansen.
La magnitud de la obra es inédita: alrededor del 80% del trazado será subterráneo, lo que implica desafíos técnicos considerables y una inversión multimillonaria. Aunque la inauguración estaba prevista inicialmente para 2027, demoras en las obras postergaron la apertura hasta 2034.
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Además de la velocidad, el nuevo tren promete estándares superiores de seguridad y eficiencia energética. Al no existir contacto entre el convoy y las vías, el riesgo de descarrilamiento se reduce de manera significativa. Con este desarrollo, Japón reafirma su liderazgo en innovación ferroviaria y marca un nuevo hito en la movilidad de alta velocidad a nivel global.
Fuente: Canal 26.


