El Gobierno japonés solicitó a las compañías aéreas que no acepten nuevas reservas de pasajes para ingresar al país durante un mes, debido a la preocupación por la variante Ómicron del coronavirus, informó hoy el Ministerio de Transportes.
La decisión se anunció luego de que Japón confirmara hoy un segundo caso de esta variante en un pasajero procedente de Perú, país que oficialmente no ha registrado ningún caso de ómicron hasta la fecha.
«Hemos pedido a las aerolíneas que dejen de aceptar las reservas para nuevos vuelos de ingreso durante un mes a partir del 1 de diciembre», dijo el Ministerio de Transportes, informó la agencia de noticias AFP.
La cartera agregó que las reservas existentes no se verán afectadas. Japón, la tercera economía del mundo, ya había endurecido sus severas medidas fronterizas, prohibiendo la entrada de todos aquellos que no fueran ciudadanos japoneses desde 10 países del sur de África.
También endureció las medidas de cuarentena para los japoneses y los residentes extranjeros procedentes de otras decenas de países y territorios debido a la aparición de Ómicron.
Las autoridades anunciaron ayer la detección de un primer caso en un pasajero llegado de Namibia, antes de informar hoy de un segundo en un viajero procedente de Perú.
Las fronteras de Japón han estado virtualmente cerradas durante gran parte de la pandemia e incluso en 2020 se prohibió la entrada de residentes.


