El juicio contra Lindsay Clancy terminó este viernes sin un veredicto unánime, luego de que el jurado reconociera que no podía alcanzar un acuerdo sobre la responsabilidad penal de la acusada. Ante el estancamiento, el juez William Sullivan anunció la nulidad del proceso.
El panel había acumulado siete días de deliberaciones, con unas 36 horas de debate efectivo. La comunicación de este viernes fue la tercera oportunidad en la que los jurados informaron que no lograban ponerse de acuerdo sobre el destino judicial de Clancy.
La situación se agravó durante las últimas jornadas por una fuerte división dentro del jurado. Según el abogado defensor Kevin Reddington, el panel estaba dividido 11 a 1, con la mayoría inclinada a considerar a Clancy no culpable de los cargos que enfrenta.
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Clancy está acusada de tres asesinatos en primer grado por las muertes de sus hijos Cora, de 5 años, Dawson, de 3, y Callan, de 8 meses, ocurridas en enero de 2023. La defensa sostuvo durante el juicio que la mujer atravesaba un cuadro de psicosis posparto y que no podía ser considerada penalmente responsable.
La fiscalía rechazó esa explicación y sostuvo que los hechos fueron deliberados y planificados. Según la acusación, Clancy envió a su esposo Patrick a realizar distintas diligencias para disponer de tiempo y luego atacó a los tres niños, antes de arrojarse desde una ventana del segundo piso.
El juez había rechazado en dos oportunidades el pedido de la defensa para apartar al integrante del jurado considerado disidente. Tras la declaración de nulidad, la defensa recibió un plazo para intentar que un tribunal superior suspendiera la decisión, por lo que el futuro del proceso todavía debe definirse.


