La actividad económica argentina logró recuperarse en junio y registró una mejora mensual del 0,8%, según el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del INDEC. Sin embargo, el dato no alcanzó para revertir la tendencia negativa acumulada durante el primer semestre.
En lo que va de 2026, la actividad se ubicó un 1,2% por debajo del nivel registrado en diciembre de 2025. Además, el segundo trimestre terminó con una contracción del 0,9% en términos desestacionalizados, luego de que el primer trimestre hubiera mostrado una mejora del 0,7%.
En la comparación interanual, junio mostró una expansión del 2,7% frente al mismo mes del año pasado. El acumulado del primer semestre, en tanto, presentó un crecimiento del 1,9%, aunque ese resultado estuvo condicionado por el fuerte repunte registrado durante la segunda mitad de 2025.
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El crecimiento acumulado quedó incluso por debajo del llamado arrastre estadístico de 2,2% que dejó 2025. Esto significa que, aun si la economía hubiera permanecido estancada durante todo 2026, el promedio anual habría mostrado de todos modos un crecimiento cercano a ese porcentaje debido a los niveles de actividad con los que terminó el año anterior.
Las expectativas para julio tampoco son alentadoras. Distintas consultoras y bancos detectaron señales de debilidad en los principales indicadores adelantados y anticipan una nueva contracción mensual, lo que podría profundizar la dinámica de altibajos con tendencia descendente que atraviesa la economía.
El Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central proyecta actualmente un crecimiento del PBI del 2,6% para todo 2026, apenas por encima del arrastre estadístico. Sin embargo, si la actividad continúa debilitándose durante el segundo semestre, podría terminar el año con una evolución negativa cuando se compare diciembre de 2026 con diciembre de 2025.
Fuente: Baenegocios.


