A través de un comunicado oficial, la entidad aseguró que los miradores llevan más de 25 años de uso continuo y remarcó que su apertura forma parte de una práctica consolidada de turismo responsable en Península Valdés.
MIRÁ TAMBIÉN | Papaiani habló sobre la asistencia a las familias afectadas por los incendios
Ante versiones recientes que pusieron en duda la apertura y el uso de los miradores de Caleta Valdés, la Cámara de Turismo de Chubut (CATCh) difundió un comunicado oficial en el que brindó “información clara, contextualizada y de interés público, a fin de evitar interpretaciones erróneas”.
Desde la entidad destacaron que los miradores cuentan con entre 25 y 30 años de uso continuo, período en el que no se registraron reclamos formales vinculados al acceso, funcionamiento o presencia de visitantes. “A lo largo de estas décadas, el uso del recurso se desarrolló de manera responsable, ordenada y respetuosa de la fauna, en cumplimiento de las normativas vigentes propias de un Área Natural Protegida”, indicaron.
En ese sentido, subrayaron que la apertura de los miradores ha sido históricamente valorada como una herramienta fundamental para el disfrute responsable del territorio y para el desarrollo del turismo de naturaleza en Chubut, particularmente dentro del Área Natural Protegida Península Valdés.
MIRÁ TAMBIÉN | La producción de leche alcanzó en 2025 el segundo mayor registro histórico
El comunicado también remarca que Susana Cereijo formó parte del armado del Plan de Manejo del área, instancia en la que no se registraron objeciones al funcionamiento de los miradores. “Por el contrario, el consenso técnico e institucional siempre fue favorable a su continuidad bajo criterios de conservación, control y uso responsable”, expresaron.
Asimismo, desde la CATCh aclararon que las pasarelas, el mantenimiento, la cartelería y los recursos operativos fueron históricamente provistos por el Ministerio de Turismo y Áreas Protegidas, a través de la Administración del Área Natural Protegida Península Valdés, garantizando condiciones adecuadas de seguridad, información al visitante y preservación ambiental.
En relación a la situación actual, indicaron que se venían desarrollando instancias de diálogo y negociaciones formales con la señora Cereijo, con el objetivo de sostener el uso público de los miradores y avanzar en las tareas de mantenimiento. Sin embargo, advirtieron que de manera sorpresiva y sin una ruptura previa del diálogo, y en un contexto de alta sensibilidad social por los incendios en la cordillera, la familia Ferro decidió cerrar el acceso de forma unilateral, interrumpiendo las conversaciones en curso.
MIRÁ TAMBIÉN | Abrió la preinscripción en los Centros de Formación Profesional de Chubut
“La decisión resulta especialmente preocupante porque genera un conflicto innecesario en un espacio que funcionó sin inconvenientes durante casi tres décadas”, señalaron. Además, alertaron que actualmente no se permite el ingreso para realizar tareas de mantenimiento, pese a existir voluntad y recursos institucionales para llevarlas adelante.
Desde el ámbito institucional, la Cámara sostuvo que resulta fundamental garantizar el acceso público responsable, preservar el valor ambiental y paisajístico del área y sostener criterios de gestión basados en el diálogo, los antecedentes y la normativa vigente.
Finalmente, la CATCh agradeció al Ministerio de Turismo y Áreas Protegidas por la gestión realizada que permitió, al 13 de enero, la reapertura de los miradores de Caleta Valdés, garantizando el acceso responsable a un espacio de alto valor ambiental y patrimonial de la provincia.


