Eugenia “la China” Suárez finalmente concretó el tan esperado reencuentro con sus tres hijos en Turquía, donde decidió instalarse para acompañar la carrera de Mauro Icardi. Tras largas negociaciones con sus exparejas, Benjamín Vicuña y Nicolás Cabré, la actriz consiguió que los menores viajen para iniciar una nueva etapa de vida en Estambul.
Según trascendió, Rufina, su hija mayor fruto de la relación con Cabré, fue inscripta en un colegio internacional al que asistieron en su momento las hijas de Icardi. En tanto, Magnolia y Amancio, hijos de Vicuña, continuarán con un sistema de clases virtuales para mantener el vínculo con su escuela en Argentina, tal como lo pidió su padre.
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Los chicos viajaron acompañados por su abuela, Marcela Riveiro, y por su niñera de confianza, quienes tendrán un rol clave en la adaptación de los pequeños a una cultura muy diferente. El entorno cercano de la actriz asegura que la contención familiar será fundamental en esta nueva etapa.
En redes sociales, la China compartió postales de sus recorridas por lugares icónicos de Turquía, en lo que parece un proceso de integración cultural que también busca transmitir a sus hijos. Su idea es que puedan vivir una experiencia internacional enriquecedora, sin perder la conexión con sus raíces argentinas.
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La permanencia de la familia en Estambul podría extenderse por al menos dos años más, ya que Icardi negocia la renovación de su contrato con el Galatasaray. Para Suárez, la mudanza representa un cambio de vida radical que combina familia, pareja y una nueva rutina en un país lejano, pero que empieza a sentir como propio.
Fuente: Noticias Argentinas
Imagen de archivo.


