Por HerreHache
La verdadera historia de por qué el Director de Migraciones de Rawson Carlos Rinaldi tuvo que declarar ante un juez que investiga a empresarios y empresas pesqueras. Un viaje al exterior que fue clave. Y una sorpresita: quién es la dirigente sindical imputada por provocar desmanes en protestas. El esperanzador anuncio de Torres.
La pregunta de por qué el Director de Migraciones y militante de La Libertad Avanza Carlos Rinaldi fue llevado de las pestañas a declarar ante el Juzgado en lo Penal Económico Número 2 de la Ciudad de Buenos Aires a cargo del Juez Pablo Yadarola tiene sus respuestas. Aunque claro, como todo lo que ocurre en el sector pesquero tiene también sus visos de enigma. Esta columna contó con lujo de detalles lo que ocurrió con lo que realmente viene investigando el juez porteño. Cuál es la “causa madre” que lleva adelante después que un anónimo de apenas dos líneas le llegó a su mail del juzgado. La cosa no sería tan sencilla para algunos empresarios de la pesca y profesionales que están en el ambiente, aunque claro lo que tiene que desentrañar el juez es una profusa telaraña supuestamente ligada a evasión fiscal, al Régimen Penal Tributario y otros menesteres que tienen que ver con el Código Aduanero, más lo que dice el artículo 303 del Código Penal que pena las conductas de convertir, transferir, administrar vender, gravar, adquirir, disimular o poner en circulación en el mercado bienes o activos provenientes de un ilícito penal para darles apariencia de licitud. Tiene como pena una prisión de entre 3 y 10 años y una multa de 2 a 10 veces el monto de la operación.
Hay que recordar también que en los operativos que incluyeron la detención y el viaje de Rinaldi hubo decenas de allanamientos. Uno de ellos a un depósito propiedad de un dirigente sindical de un gremio del Estado que incluso ya está siendo investigado por manejos irregulares con los fondos del gremio. Esto es, usaba plata del sindicato para gastos personales, hecho en el que también estuvo involucrada su exesposa.
Lo cierto es que lo de Rinaldi (quien hasta 2005 fue integrante de la SIDE) no estaría directamente vinculado a lo que le importa verdaderamente al juez Yadarola, pero su declaración podría haberle aportado al magistrado datos que le sirvieran para seguir adelante con su investigación.
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La historia es así, de acuerdo a lo que pudo ir reconstruyendo esta columna en la semana que pasó: una persona, estrechamente ligada a empresarios de la estiba del puerto de Rawson, se disponía a realizar un viaje al exterior (presuntamente a Europa) cuando repentinamente y antes que aborde el avión, personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) detiene su andar y lo lleva hasta una oficina para interrogarlo.
¿Qué le preguntan? Dónde viaja y por qué, en principio. Y por último llegó la pregunta clave y de manual en estos casos: cuánto dinero llevaba. El hombre no tuvo drama en contestar y en declarar la plata que estaba en su poder.
Algún dato tenía la PSA. Y lo tenía en parte de la investigación que estaba llevando adelante el juez. El hombre fue y vino sin inconvenientes, pero al poco tiempo tuvo que volver a viajar. Y se le llenó la mente de preguntas. Quiso saber por qué lo habían detenido y si ante un nuevo viaje, la PSA lo iba a llevar de nuevo a un cuartito de la Aduana de Ezeiza. Entonces se contactó con Carlos Rinaldi quien muy suelto de cuerpo no negó sus servicios. Con su clave ingresó a un registro donde pudo comprobar que el hombre en cuestión no tenía ningún problema para salir del país. Y así se lo hizo saber. Pero lo que no supo Rinaldi es que había dejado “los dedos pegados” al ingresar con su clave a un lugar repleto de datos, al que no es común que se ingrese, de lo que Yadarola se enteró a los cinco minutos. Por eso, no dudó en citarlo a declarar en su juzgado. Pudo hacerlo a través de un exhorto ante el juez federal de Rawson o hacerlo declarar por videollamada. Pero, prefirió estar frente a frente. ¿Por qué? Algo que, por ahora, esta columna no pudo desentrañar.
No se sabe aún si lo que dijo Rinaldi dejó conforme a Yadarola. Lo que si se sabe es que una Rinaldi no quedó afuera del caso ni mucho menos. Sobre su conducta, el juez porteño se declaró incompetente por una cuestión de jurisdicción. Pero dejó la continuidad de la causa en manos del juez federal de Rawson, Gustavo Lleral, un hombre poco afecto a dar información a la prensa salvo que le convenga. Qué causa tiene pendiente Rinaldi tampoco está claro, pero su conducta de ingresar a un sitio de datos casi secretos para beneficiar a un privado podría tener para él alguna consecuencia seria.
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Otra cuestión que anda dando vueltas en el ambiente es quién o quiénes pergeñaron el envío de un “anónimo” al juez, el que por su peso y al parecer sus datos motivó que el magistrado lo tome muy en serio. Hay dudas en el ambiente pesquero y hasta “sospechas”. Pero por ahora, nadie abre la boca. Y esperan que la cosa no escale.
Yadarola sigue adelante en la causa que caratuló “Ezequiel Jaroslawsky y otros, sobre infracción a las leyes 22415 y 27430 del Código Aduanero y el Régimen Penal Tributario y al artículo 303 del Código Penal”. Una investigación que puede terminar haciendo un ruido estrepitoso o un silencio estremecedor. Todo depende de la voluntad de la justicia, aunque claro, tal como dijo Johann Wolfgang von Goethe, el escritor, científico y pensador alemán, considerado una de las mayores figuras de la literatura universal: “No basta con saber, también hay que aplicar. No basta con querer, también hay que actuar”.
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NADA SE PIERDE. Como se sabe, la líder de ATE Comodoro Rivadavia y cuatro afiliados fueron imputados por los destrozos que produjeron en la Supervisión de Escuelas de Kilómetro 3 en la ciudad petrolera durante una protesta salarial. Se trata de la dirigente Verónica Rosales, Evangelina Arbe, Lorena Rosales, José Parra y Eduardo Echeveste. Hay que recordar que Verónica Rosales, integrante del gremio del Estado ya había participado de otra protesta violenta en la Secretaría de Salud en Rawson, oportunidad en que fueron insultados no solo el secretario del área Sergio Wiski sino también algunos dirigentes del gremio de la salud. Pero, ¿quién es Verónica Rosales? Además de activa dirigente gremial fue candidata en primer concejal suplente en la lista de Arriba Chubut que en 2023 llevaba como candidatos al actual intendente Othar Macharashvili y a gobernador a Juan Pablo Luque. Nada se pierde y nada es casualidad. Además, si ladra, tiene cuatro patas y mueve la cola, es un perro. ¿Se entiende?.
LA FRASE. “Estamos saldando una deuda histórica con todos los chubutenses” (Gobernador Ignacio “Nacho” Torres, tras presentar la iniciativa que retoma el modelo de expansión y desarrollo impulsado por el ex gobernador Jorge Galina. Ante intendentes, jefes comunales y trabajadores de toda la provincia, el mandatario anticipó este viernes la creación de más de 4.800 empleos directos y la ejecución de infraestructura clave y servicios de calidad en localidades y pueblos del interior).


