Por HerreHache
El comportamiento de radicales del interior de la provincia, una esquirla más. Lo que deberá arreglar la nueva conducción y los que cambian ideología por cargos. El PJ sigue tropezando con la misma piedra. Las frases del gobernador que pusieron blanco sobre negro. La misa del domingo tiene una nueva feligresa.
La puesta en escena de radicales del interior de la provincia contrariados por la modificación de la ley que habilita sin topes la reelección de los intendentes y jefes comunales clavó una astilla más en la ya resquebrajada piel del radicalismo de la provincia. Muchos pueden acertadamente decir que no es un grupo mayoritario que pueda mover la aguja de futuros acuerdos. Pero estas decisiones, contrarias a la conducción se mete en las entrañas de un partido que tanto en Chubut como a nivel nacional va perdiendo la identidad y el poderío que supo tener allá por los últimos años del siglo anterior.
La posición de los Comités de El Maitén, El Hoyo, Cholila, Lago Puelo, Río Mayo, Río Senguer, Aldea Beleiro, Gualjaina, Sarmiento y la delegación de Epuyén en contra de la reforma de la ex-ley 3098 trataron a través de un documento tocar una fibra sensible hacia el interior del partido: que dicha ley llevaba el nombre de una exdiputada y reconocida militante como los es Jacqueline Caminoa.
La exlegisladora propuso una legislación que tenía que ver con la alternancia en el poder. Recordando que durante la época de Mariano Arcioni se había realizado una modificación permitiendo a los jefes comunales con dos mandatos cumplidos intentar un tercero por única vez.
Este anecdotario reciente de idas y vueltas de la vapuleada ley no hace más que sumar una sangría más dentro del partido que dentro de pocas semanas pasará a ser presidido por el intendente de Trelew, Gerardo Merino, quien a través de su cargo institucional supo juntar voluntades para colocarse en lo más alto de la conducción ucerreísta chubutense. Sabe de sobra Merino que le espera una ardua tarea para ir unificando posiciones que conviertan al partido en el principal aliado del gobernador Ignacio Torres para que intente su reelección el año que viene con posibilidades ciertas de poder continuar en el poder.
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Un entramado de alianzas que Torres viene manejando con cautela desde abajo, pero va sumando voluntades. Porque, aunque los comités de algunas localidades del interior se muestren disconformes no solo con la ley reeleccionista sino también con la conducción provincial, el actual mandatario cuenta con un público apoyo de al menos una decena de intendentes capaces de crear su propia “colectora” que le sumarían a Torres los votos necesarios para ir acercándose fuertemente a una segura reelección.
Al parecer y pese al pedido de los comités del veto por parte de Torres a la ley que habilita la reelección indefinida, las posiciones más radicalizadas (valga la redundancia) irán perdiendo poder a través tiempo y con seguridad serán absorbidas por otras cuestiones de mayor peso que el mismo radicalismo deberá salir a corregir. La política es el arte de lo posible pero también podría definirse con esa maravillosa frase con la que el gran Dante Panzeri describió al fútbol: la dinámica de lo impensado. Así las cosas no caben dudas que los máximos dirigentes de la UCR que ya sufrieron una sangría con la “escapada” de algunos dirigentes a las huestes de La Libertad Avanza, canjeando en pocos días la ideología por la designación en un cargo nacional, sumando algunas reuniones que por lo bajo algunos dirigentes mantienen con el referente de Karina Milei en la provincia, el diputado nacional César Treffinger, tendrán que trabajar más de la cuenta para recuperar algunas voluntades y prescindir de otras definitivamente.
En tanto, en la otra vereda, el Justicialismo sigue siendo víctima de sus propias limitaciones exhibidas en la escasa armonía que muestra cuando habla de un “proyecto de unidad” para recuperar el poder en la provincia, que perdió en 2023 después de 20 años consecutivos de tener el manejo del Estado. Una demostración de tal situación fue el montaje que el actual intendente de Dolavon, Dante Bowen, realizó en Trelew para lanzar su candidatura a la gobernación para el próximo turno y lanzar a un candidato a la intendencia de esa ciudad. Bowen, encabezó la inauguración del nuevo local de la agrupación «Chubut Futuro» en la Peatonal Gazín. El espacio impulsa la precandidatura a intendente de Nicanor Rodríguez y fortalece el proyecto provincial del jefe comunal con vistas al 2027.
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«Nosotros creemos en la política como una herramienta de cambio. Les pedimos que pongan fe y esperanza en este espacio político porque vinimos a cambiar la historia, a transformar la provincia y también la ciudad. Ese cambio solo será posible con la participación de la gente», dijo Bowen enhebrando un trillado discurso que si alcanzó para algo fue para demostrar que la unidad está más lejos que nunca y que el PJ volverá por el camino que lo llevó a varios desencuentros en los últimos años. Con una conducción debilitada, en manos del diputado provincial Gustavo Fita que no cesa en su habilidad para hacer estallar todo por el aire. En las brabuconadas del senador nacional Carlos Linares que solo aparece cuando hay que ensañarse con algún “compañero”, o en la terquedad del diputado Juan Pablo Luque que vuelve sobre aquellos mismos pasos que transitó en 2023 y que lo depositaron en la peor derrota de los últimos tiempos.
Y no hay que olvidarse del simpático hombre del sombrero, el intendente de Comodoro Rivadavia, Othar Macharashvili, que ya tiró la primera piedra de sus intenciones cuando aseguró que le gustaría ser gobernador de la provincia como a cualquier político. “El que lo niegue, miente”, dijo el jefe comunal de la ciudad más importante de la provincia, cuya preocupación principal de las últimas semanas fue atrincherarse tras los bienes que YPF le dejó a la provincia con la supuesta intención de contar con herramientas visibles para hacer de la demagogia el más rancio estilo de hacer política para llegar a un cargo.
NADA SE PIERDE. Una exministra de Acción Social de Chubut fue beneficiada en las últimas horas por la justicia provincial: cumple más de cuatro años de condena por casos de corrupción, pero acusó tener fobia a la policía y ahora una jueza le concedió poder salir los domingos para ir a misa y a casa de familiares, todo sin custodia. Además, redujeron la vigilancia policial en su domicilio, donde cumple prisión domiciliaria. Su abogada adujo que la medida judicial busca la reinserción social gradual y el fortalecimiento de sus vínculos familiares. (Crónica de un portal nacional sobre la decisión de la justicia respecto a la exministra que vendía por las redes sociales alimentos para perros y gatos que fueron donados para el temporal que en 2017 sufrió Comodoro Rivadavia. Este domingo será la primera misa que la tendrá como una feligresa más).
LA FRASE. “La verdadera coherencia de un gobernador no pasa por acompañar o rechazar sistemáticamente las decisiones del Gobierno Nacional, sino por defender siempre los intereses de la provincia que administra. Algunos dijeron que por ir al acto de Tucumán “me pinté de violeta”. Nada más alejado de la realidad. Apoyaremos las cosas que el gobierno haga bien y rechazaremos, como hasta ahora, las que perjudiquen a Chubut (Gobernador Ignacio Torres respecto a su presencia en el acto por el Día de la Independencia).


