La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó hoy una apelación presentada por aliados del presidente Donald Trump, destinada a cuestionar la certificación del resultado de las elecciones del mes pasado en el estado Pensilvania, que resultó clave para la consagración del opositor demócrata Joe Biden.
El máximo tribunal, compuesto por seis jueces conservadores -tres de estos, designados por Trump- y tres liberales, adoptó la resolución sin que ninguno de los magistrados expresara disidencia, según la agencia de noticias AFP.
La demanda procuraba apelar la decisión de la Corte Suprema de Pensilvania, que denegó un recurso del congresista republicano Mike Kelly destinado a revisar el proceso electoral en esa región.
Medios locales interpretaron que con la resolución de hoy, la Corte Suprema federal dejó claro que no se involucrará en disputas poselectorales.
No obstante, el fiscal general de Texas, Ken Paxton, anunció que recurrirá a la Corte Suprema federal para impugnar los resultados de los comicios en Georgia, Michigan, Pensilvania y Wisconsin, por entender que se incumplió la legislación electoral y se aprobaron cambios de último momento para la votación por correo.
Paxton, abierto defensor de Trump, explicó en un comunicado que esos cuatro estados “inundaron a sus ciudadanos con solicitudes y papeletas ilegales” y “destruyeron” la “confianza en la integridad” de los procesos electorales en Estados Unidos, que es “sacrosanta”, según la agencia Europa Press.
A más de un mes de las elecciones del 3 de noviembre, Trump -que buscaba la reelección- aún no reconoció su derrota.
El lunes próximo deben reunirse los colegios electorales y, de no ocurrir algo hasta hoy inesperado, proclamarán oficialmente a Biden como presidente electo y allanarán el camino para su asunción el 20 de enero próximo.


