La medida suspende expulsiones ordenadas bajo una antigua ley de guerra utilizada por Trump.
La Corte Suprema de Estados Unidos ordenó suspender la deportación de un grupo de ciudadanos venezolanos acusados de integrar pandillas y que permanecen detenidos en Texas bajo una ley del siglo XVIII.
La administración Trump había activado la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, que permite expulsar sin juicio a personas de países considerados “enemigos”. Esta normativa solo había sido utilizada en tres ocasiones previas, la última durante la Segunda Guerra Mundial.
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Trump justificó su decisión acusando a la banda venezolana Tren de Aragua de intentar una «invasión delictiva» en territorio estadounidense. Hasta el 8 de abril, 137 de los 261 venezolanos deportados fueron expulsados bajo esta ley, según un funcionario citado por CBS News.
Sin embargo, la ACLU denunció que los detenidos no fueron informados de sus derechos y recibieron notificaciones en inglés, pese a que algunos solo hablan español. La demanda sostiene que podrían ser enviados a una prisión de máxima seguridad en El Salvador sin defensa legal.
Aunque la Corte había avalado inicialmente las deportaciones, ahora exige que los acusados puedan impugnar su expulsión. Los jueces Clarence Thomas y Samuel Alito se manifestaron en contra de esta decisión.
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El caso más emblemático es el de Kilmar Ábrego García, deportado por error según la justicia, aunque el gobierno lo vincula con la MS-13. La Corte ordenó su regreso, pero la administración Trump afirmó que “nunca” volverá a vivir en Estados Unidos.
Con información de BBC.
Foto ilustrativa de archivo


