El sector de perfumerías y cosmética atraviesa una crisis profunda: en los últimos dos años cerraron 700 locales en todo el país, entre sucursales y casas matrices. Según datos de la Cámara Argentina de Perfumerías, el número de comercios pasó de 4.500 en noviembre de 2023 a 3.800 en la actualidad, con un promedio de un cierre mensual y una pérdida estimada de 1.450 puestos de trabajo.
La contracción responde principalmente a la caída del poder adquisitivo y a la retracción del consumo en productos considerados no esenciales. De acuerdo con el último informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, el rubro registró en diciembre una baja interanual de 9,8% en ventas. Si bien el acumulado de 2025 mostró una suba de 5,7%, no alcanzó para compensar la fuerte caída de 24,5% registrada en 2024.
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A este escenario se suma el crecimiento del comercio ilegal, especialmente de productos importados desde China que ingresan sin controles formales. Desde el sector advierten que estos artículos se comercializan a precios muy por debajo de los costos del mercado formal, generando competencia desleal y afectando la rentabilidad de las empresas que cumplen con obligaciones fiscales, laborales y sanitarias.
Además del impacto económico, las cámaras empresarias alertan por los riesgos sanitarios. Gran parte de los cosméticos y perfumes que ingresan de manera irregular no cuentan con la aprobación de la Administracion Nacional de Medicamentos Alimentos y Tecnologia Medica, lo que podría implicar la presencia de metales pesados o sustancias alergénicas no controladas. Desde el sector remarcan que esto expone a los consumidores a posibles efectos adversos, desde irritaciones hasta consecuencias más graves.
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El deterioro del mercado ya había tenido un antecedente relevante en 2024, cuando la empresa Avon —del grupo Natura— cerró su planta de distribución en San Fernando y despidió a 278 trabajadores. En este contexto, las perfumerías reclaman mayores controles aduaneros y fiscales para frenar el contrabando, proteger el empleo —que alcanza a unas 60.000 personas— y evitar que continúe el achicamiento de una actividad que aún no logra recuperarse del impacto pospandemia.
Fuente: Infobae.


