La atención sobre los modelos de lenguaje suele centrarse en las alucinaciones: fechas inventadas, citas inexistentes o referencias incorrectas. Sin embargo, un análisis del investigador italiano Filippo Lubrano muestra que los LLM no solo cometen errores factuales, sino que tienden a repetir un ritmo lingüístico específico: la epanortosis enfática, la corrección inmediata que adopta la forma «no X, sino Y». Este patrón aparece tres veces más en los textos de IA que en los escritos humanos y puede convertirse en un tic narrativo que reduce la variedad expresiva.
La epanortosis, tradicionalmente utilizada para intensificar un concepto o introducir un giro retórico, se ha transformado en los LLM en un atajo estilístico. Frases como “No es solo un café, es energía líquida” ejemplifican su uso. En la práctica, su abuso genera un lenguaje plano que se repite en transiciones de tema y respuestas extensas, especialmente reforzado por el aprendizaje mediante retroalimentación humana durante el entrenamiento de los modelos.
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Este fenómeno, que Lubrano llama “efecto eslogan”, no es solo estético: también influye culturalmente. La lectura constante de textos con esta estructura puede llevar a que los usuarios reproduzcan el patrón, alimentando un ciclo que empobrece la comunicación digital. Según el estudio, esta tendencia se observa no solo en inglés, sino también en español, francés, mandarín y árabe, sugiriendo un efecto global en la escritura generada por IA.
Para contener este exceso, los especialistas proponen estrategias como diversificar los estilos de énfasis en los conjuntos de datos, modificar los modelos de recompensa para penalizar la repetición de patrones y fomentar la generación de alternativas estilísticas. La intención no es eliminar la epanortosis, sino restaurarla como un recurso consciente, preservando su valor retórico y evitando que la IA condicione la forma en que leemos y escribimos en línea.
Fuente: WIRED.


