El príncipe Andrés, hermano del rey Carlos III, fue detenido por las autoridades británicas bajo sospecha de mala conducta en un cargo público, coincidiendo con años de controversia por sus vínculos con Jeffrey Epstein. La detención se produjo el 19 de febrero de 2026, justo en su 66° cumpleaños, según confirmó la policía de Thames Valley.
El arresto revive el debate público en Reino Unido, impulsado por la película “La gran exclusiva” de Netflix, estrenada en 2024, que recrea la preparación de la polémica entrevista de Newsnight con Andrés. La producción, basada en las memorias de la exproductora Sam McAlister, muestra los intrincados detalles detrás de la entrevista y los desafíos de la gestión de imagen real.
La película destaca la participación de Gillian Anderson como la periodista Emily Maitlis, Rufus Sewell interpretando al príncipe y Keeley Hawes en el papel de la secretaria privada Amanda Thirsk. Entre los episodios retratados, se incluyen tácticas de acercamiento a periodistas seleccionados y la peculiar rutina de Andrés con su colección de 72 peluches, según testimonios de antiguos empleados del Palacio de Buckingham.
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La investigación judicial incluye revisión de millones de documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos, con acusaciones de que Andrés compartió información confidencial del gobierno británico con Epstein. Entre los hechos investigados se encuentran informes financieros y comunicaciones del Royal Bank of Scotland que habrían llegado al financiero estadounidense.
Funcionarios británicos enfatizan que nadie está por encima de la ley. El fiscal general Stephen Parkinson aseguró que la investigación se realiza sin favoritismos, mientras parlamentarios y líderes políticos, como Sir Ed Davey, expresaron preocupación por la posible filtración de información sensible desde el Palacio de Buckingham.
El caso ha tenido consecuencias institucionales inmediatas: el exduque perdió títulos reales y militares, y fue marginado de la vida pública. La combinación de la película de Netflix y la acción judicial ha colocado al príncipe Andrés en el centro de la atención mediática y política internacional, reflejando la complejidad de los vínculos entre la realeza, los medios y la justicia.
Fuente: Infobae.


