La inteligencia artificial (IA) se está convirtiendo en una amenaza significativa para el negocio del streaming musical. Las plataformas como Spotify y Deezer enfrentan un crecimiento masivo de canciones generadas por IA que no solo imitan a artistas famosos, sino que también infringen derechos de autor. La denuncia de artistas como Damon Albarn y Tori Amos resalta el problema creciente de la falta de control sobre estas reproducciones ilegales.
Recientemente, el gigante Sony Music ha tomado la delantera al exigir la eliminación de más de 75,000 canciones falsas en plataformas de streaming. Estas grabaciones, conocidas como deepfakes, utilizan la voz y estilo de artistas como Harry Styles y Beyoncé sin el consentimiento de los creadores originales, generando una pérdida significativa de ingresos por derechos de autor.
El aumento de canciones generadas por IA también está saturando el mercado. Según Deezer, cada día se suben aproximadamente 15,000 canciones creadas con inteligencia artificial, lo que dificulta la distinción entre contenido genuino y falsificado. Esta situación se traduce en una oferta excesiva de música, que complica el trabajo de las plataformas para monitorear y monetizar adecuadamente.
MIRÁ TAMBIÉN: La búsqueda de las hermanas Hecker en Bahía sigue siendo difícil
La industria musical, que ya enfrentaba desafíos económicos por la distribución de regalías, ve en la IA un nuevo obstáculo. A medida que la oferta de música se expande desmesuradamente, la demanda de los consumidores no crece al mismo ritmo. Como resultado, los ingresos por reproducción caen, y las plataformas de streaming se ven cada vez más presionadas por los costos operativos.
Sony Music, por ejemplo, ha invertido en la startup Vermillio, que utiliza IA para proteger los derechos de autor y las licencias de música. Con esta inversión, busca enfrentar los problemas de piratería y asegurar que los artistas y creadores reciban una compensación justa por su trabajo. Esta estrategia intenta equilibrar los intereses de las plataformas y los músicos en medio de la revolución tecnológica.
La preocupación por la saturación del mercado y la disminución de las regalías es creciente, ya que el modelo de negocio del streaming se ve afectado por un volumen creciente de contenido generado por IA. A medida que más canciones son subidas sin el reconocimiento adecuado de los derechos de autor, el ecosistema de streaming se enfrenta a un panorama cada vez más complejo.
Fuente: Ámbito.


