El estreno de The Sweet Idleness (La dulce ociosidad), la primera película completamente dirigida por inteligencia artificial, marca un antes y un después en la historia del cine. El proyecto, liderado por el productor italiano Andrea Iervolino, fue desarrollado íntegramente por una IA llamada FelliniAI, capaz de tomar decisiones creativas sin supervisión humana directa.
El film plantea un futuro donde solo el 1% de la población mundial continúa trabajando mientras las máquinas asumen todas las tareas. La trama funciona como una metáfora de su propia creación: un relato donde la tecnología ya no solo asiste, sino que crea por sí misma.
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Iervolino aseguró que su intención no es reemplazar el cine tradicional, sino “demostrar cómo la inteligencia artificial y los humanos pueden contar historias juntos”. Sin embargo, el avance despertó preocupación en Hollywood, especialmente en los gremios de guionistas y actores que ven amenazado su rol.
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Desde la huelga de escritores de 2023, la industria mantiene un tenso debate sobre el uso de IA en la creación de guiones, efectos visuales y doblajes. Casos como el de Tilly Norwood, la primera actriz sintética de Hollywood, profundizaron el miedo a la sustitución laboral en la industria audiovisual.
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Mientras algunos celebran la innovación por abrir caminos creativos y reducir costos, otros alertan sobre el riesgo de perder la esencia humana del arte. The Sweet Idleness no solo inaugura una nueva era tecnológica, sino que también obliga a Hollywood a replantearse quién —o qué— contará las historias del futuro.
Fuente: Infobae.


