La médica Silvia López y el enfermero José Lobos explicaron a través de Radio 3 el trabajo que desarrollan desde hace nueve años y la importancia de abordar no solo los aspectos físicos, sino también las necesidades emocionales y personales.
El equipo de Cuidados Paliativos del Hospital de El Bolsón acompaña a pacientes con enfermedades avanzadas y a sus familias en toda la Comarca Andina. En diálogo con Radio 3, la médica Silvia López y el enfermero José Lobos explicaron el trabajo que desarrollan desde hace nueve años y la importancia de abordar no solo los aspectos físicos, sino también las necesidades emocionales y personales.
López explicó que los cuidados paliativos intervienen cuando una enfermedad ya no puede ser abordada con el objetivo de curarla. “Entonces es ahí donde la persona tiene que volver a readaptarse y a poder vivir con esa enfermedad, a transitarla con la enfermedad”, señaló. En ese proceso, el equipo busca acompañar al paciente y facilitar herramientas para afrontar la última etapa de la vida.
Uno de los aspectos centrales del trabajo es ayudar a las personas a revisar situaciones pendientes y resolver conflictos personales. Lobos sostuvo que, frente a una enfermedad avanzada, “cada persona se replantea un montón de situaciones vividas” y que el objetivo es que el paciente pueda “irse con la mochila liviana”. Para ello, trabajan sobre las emociones y la posibilidad de agradecer, perdonar y cerrar ciclos.
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La aceptación de la muerte también representa un proceso complejo para las familias. López planteó que la enfermedad puede llevar a las personas a tomar conciencia de su propia finitud y abrir un espacio para reconstruirse a partir de su historia personal. “A veces llegan las enfermedades para hacernos acordar de que en realidad somos finitos, que tenemos finitud”, expresó.
El equipo está integrado por tres médicas especializadas en cuidados paliativos, un licenciado en enfermería con la misma especialización y una secretaria. Los pacientes llegan principalmente mediante derivaciones e interconsultas de otros profesionales, aunque también existen casos en los que las propias familias toman contacto con el servicio a partir de experiencias previas.
Lobos destacó que una característica del equipo es el trabajo territorial y el acompañamiento directamente en los domicilios. “Trabajamos mucho en el territorio, mucho en las casas de la familia”, explicó, al señalar que la mayoría de los pacientes fallece en su domicilio y que esto requiere una logística específica y guardias pasivas. En esa tarea, el objetivo es brindar alivio y dignidad: como resumió López, “una persona puede morir no curado pero sí puede morir sano”.


