Kimberly Cheatle asumió la responsabilidad del atentado contra Donald Trump y promete tomar medidas para evitar futuros incidentes.
Kimberly Cheatle, directora del Servicio Secreto estadounidense, compareció ante la Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes y reconoció que el atentado del pasado 13 de julio contra el candidato presidencial republicano Donald Trump es «el fracaso operativo más importante del Servicio Secreto en décadas». La audiencia, controlada por la oposición republicana, también fue el escenario para que Cheatle expresara sus condolencias a las víctimas del ataque.
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Durante su intervención, Cheatle admitió la gravedad del incidente y subrayó su compromiso de «mover cielo y tierra» para evitar que algo similar vuelva a ocurrir. Entre las víctimas del atentado se encuentran el exbombero C.C., quien falleció, y J.C., además del propio Trump, quien resultó herido en la oreja derecha por uno de los disparos.
Cheatle destacó la respuesta inmediata y valiente de los agentes del Servicio Secreto, que actuaron rápidamente para proteger a Trump cuando comenzaron los disparos. Elogió particularmente al equipo de contrafrancotiradores que neutralizó al atacante y al equipo táctico que proporcionó cobertura durante la evacuación. «Estoy increíblemente orgullosa de las acciones de nuestros agentes», afirmó.
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Sin embargo, la directora del Servicio Secreto evitó responder preguntas críticas sobre la seguridad del evento. No ofreció detalles sobre la falta de agentes en el tejado desde el que se disparó, ni sobre el posible uso de un dron por parte del atacante antes del acto. Argumentó que, dado que la investigación aún está en curso, no podía proporcionar más detalles sobre ese día.
Cheatle también aclaró que el Servicio Secreto no rechazó ninguna solicitud de recursos adicionales de la campaña de Trump para la seguridad del evento en Butler, Pensilvania. Afirmó que el edificio desde el cual se realizaron los disparos estaba fuera del perímetro de seguridad establecido. Este punto ha sido crucial para entender las fallas de seguridad que permitieron el ataque.
Fuente y foto: THE OBJETIVE


