Una jueza de Cipolletti, Río Negro, aprobó el pedido de un menor para eliminar el apellido paterno de su documento de identidad debido a violencia familiar e incumplimientos de cuotas alimentarias.
Una jueza de Cipolletti, Río Negro, aceptó la solicitud de un adolescente para eliminar el apellido paterno de su documento de identidad, alegando que su relación con el progenitor afectaba su salud psíquica y emocional. El menor explicó que sufría «agravio espiritual y moral» debido a la violencia doméstica de su padre hacia su madre y el incumplimiento de las cuotas alimentarias.
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El adolescente, identificado como F., presentó su solicitud en los tribunales de Cipolletti. Detalló que sus padres estuvieron en unión convivencial durante seis años, con «idas y vueltas» y episodios de violencia física, emocional y psicológica. En 2014, F. y su madre se mudaron a La Rioja debido a las amenazas de su progenitor. Desde la ruptura de la relación, la comunicación con su padre fue prácticamente nula, sin recibir asistencia económica ni cualquier otro tipo de apoyo.
La jueza María Gabriela Lapuente, titular de la Unidad Procesal N°11 de Cipolletti, basó su decisión en el artículo 69 del Código Civil y Comercial de la Nación, que permite la modificación de apellidos por justos motivos. Consideró el testimonio del menor y un informe psicológico que respaldaba su solicitud. El adolescente manifestó que no tenía vínculo con su padre y que llevar su apellido le provocaba rechazo y malestar, afectando su desenvolvimiento social.
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El informe de la psicóloga Marcela Torrecillas corroboró el deseo del menor de eliminar el apellido paterno. Señaló que el adolescente no logró construir un vínculo afectivo con su progenitor debido a su ausencia y la falta de responsabilidad parental, lo que afectó emocionalmente a F. en su desarrollo.
La jueza Lapuente evaluó las pruebas y concluyó que el uso del apellido paterno comprometía la salud psíquica y emocional del menor. Citó que los «justos motivos» en el Código Civil y Comercial son causas graves, razonables y poderosas que pueden justificar un cambio de nombre. Finalmente, la magistrada ordenó la eliminación del apellido paterno del menor y notificó al registro civil de Cinco Saltos, Río Negro, para llevar a cabo la medida.
Fuente y foto: Infobae


