En Chubut, la conservación dejó de ser un proyecto fijo para transformarse en una experiencia que viaja. La muestra itinerante que ya pasó por la Legislatura en Rawson y por Rada Tilly “socializa” la reciente ley que protege siete especies marinas, pero su objetivo va más allá de difundir un decreto: busca convertirlo en vivencia.
Las siete especies declaradas Monumentos Naturales son el Petrel Gigante del Sur, la Tonina Overa, el Tiburón Gatopardo, la Ballena Sei, el Lobo Marino de Dos Pelos, el Pato Vapor (cabeza blanca) y la Ballena Jorobada.
“Esta ley no es sólo una declaración simbólica: implica un compromiso real con la conservación, la educación ambiental y la participación comunitaria”, subraya la diputada Andrea Aguilera, impulsora de la norma. Su equipo trabajó “codo a codo con Rewilding Argentina y la comunidad científica” para que la selección de especies y las estrategias de protección tengan “evidencia técnica, datos de campo y conocimiento local”.
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El resultado fue una propuesta contundente: paneles claros, charlas de especialistas y una experiencia sonora que permite “escuchar el mar” y acercar al público a la vida silvestre que habita la costa patagónica.
La coordinadora de Proyecto Patagonia Azul, Mariana Cassini, explicó: “La idea es llevar estas especies a diferentes eventos alrededor de la provincia, para que la gente conozca la ley, sus valores de conservación y por qué nos importa que estén vivas y sanas”.
La muestra también impulsa una apuesta generacional con el Club del Mar, un grupo de jóvenes de Camarones que busca expandirse por toda la provincia y participar activamente en políticas públicas. Además, convoca a emprendimientos locales, fotógrafos chubutenses y docentes que diseñan materiales educativos para escuelas y centros culturales.
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“Necesitamos un océano sano para poder vivir: que dé trabajo, comida, oxígeno y servicios ecosistémicos”, insiste Cassini. Aguilera complementa: “Conservar es proyectar futuro: es turismo sostenible y empleo verde. Y conocer es el mejor camino para proteger”.
El próximo paso será que la Secretaría de Ambiente provincial elabore los planes de manejo que lleven la ley al terreno: regulación del tránsito marítimo, buenas prácticas de avistaje, monitoreo y articulación con municipios y científicos.
Chubut encontró un enfoque que no repite la ley: la camina. Con ciencia que explica, jóvenes que impulsan y una costa que inspira, la provincia busca construir un relato común para cuidar del mar y vivir de él.





