La ONU denunció este viernes que Irán ha ejecutado al menos a 841 personas entre enero y agosto de 2025, incluidas 110 solo en julio, lo que representa más del doble que en el mismo mes del año pasado. Según la Oficina de Derechos Humanos del organismo, se trata de un “patrón sistemático” en el que la pena capital es utilizada como “herramienta de intimidación estatal”.
La portavoz Ravina Shamdasani advirtió que los ajusticiamientos afectan en forma desproporcionada a minorías étnicas y migrantes, y remarcó que la tendencia se ha intensificado desde comienzos del año. En el corredor de la muerte permanecen al menos once personas, entre ellas seis acusadas de “rebelión armada” y otras cinco detenidas durante las protestas por la muerte de Mahsa Amini en 2022.
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“El uso de la pena de muerte es incompatible con el derecho a la vida e irreconciliable con la dignidad humana. Además, crea un riesgo inaceptable de ejecución de inocentes”, afirmó Shamdasani. La funcionaria destacó que este tipo de condenas nunca deben aplicarse por conductas protegidas por el derecho internacional.
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Turk, reiteró su pedido al gobierno iraní para que declare una moratoria sobre la aplicación de la pena capital como primer paso hacia su abolición. Sin embargo, hasta ahora Teherán ha ignorado los reiterados llamamientos de la comunidad internacional.
Fuente: Europa Press


