Contacta con Nosotros

Patagonia

La Patagonia, ante un duro invierno: las nevadas y heladas y la mirada de especialistas

Desde distintos puntos de la Patagonia, especialistas aportan en un informe de Radio 3 sus miradas sobre las nevadas, heladas y precipitaciones registradas en lo que va del invierno en la región.

Publicado

en

Personas aisladas, operativos de rescate, localidades sin luz, gas, medicamentos o alimentos, aguas congeladas, animales cubiertos de nieve. Esas son algunas de las imágenes que se han visto en lo que va del invierno en la Patagonia, que enfrenta heladas y nevadas de consideración. En la ciudad fueguina de Río Grande se vivió en junio la segunda quincena más fría desde 2005; en Chubut, los habitantes de la comuna de Cushamen han quedado aislados, al igual que en otros lugares de, por ejemplo, la Región Sur, en Río Negro; el temporal de nieve y viento derribó 55 torres de energía en la meseta chubutense, y en Río Negro, Neuquén y Chubut declararon la emergencia agropecuaria. Desde distintos puntos de la región, especialistas aportan a Radio 3 sus miradas.  

Puerto Madryn y Trelew  

Oscar Frumento es doctor en Ciencias de la Atmósfera, integrante del Centro para el Estudio de Sistemas Marinos (CESIMAR), que depende del CCT CONICET-CENPAT, y desde Puerto Madryn realiza sus investigaciones climáticas a nivel regional, principalmente en las zonas costeras.

“Hay una situación regional bastante definida que se extiende más allá de la Patagonia. Esta ola de frío polar llega a latitudes más altas, hasta la provincia de Buenos Aires. Cuando se observan los mapas meteorológicos de temperatura, se ve que el frío polar puede llegar incluso hasta Uruguay y el sur de Brasil. No es una situación exclusiva de la región. Es un ingreso de aire muy frío que va más allá de la Patagonia, una situación de gran escala, por decirlo de algún modo”, comenzó diciendo Frumento, licenciado en Ciencias Meteorológicas.

Oscar Frumento, doctor en Ciencias de la Atmósfera e integrante del Centro para el Estudio de Sistemas Marinos (CESIMAR), que depende del CCT CONICET-CENPAT.

Y, en esta línea, agregó: “No diría que es la primera vez que sucede sino que se trata de un evento extremo que puede haber sucedido en otras circunstancias”. “La persistencia -dijo- del sistema es significativa. Generalmente las masas de aire polares que rompen permanecen en el orden de una semana o diez días, ya que es así la escala de estos fenómenos. En estos momentos, hemos tenido un mes de julio que prácticamente ha sido todo frío y el sistema más intenso irrumpió para fines de junio. Tenemos una persistencia de un sistema frío al cual no estábamos acostumbrados, y, en ese sentido, es una cuestión un poco más anómala”.

“No diría que es la primera vez que sucede sino que se trata de un evento extremo que puede haber sucedido en otras circunstancias”, dijo Oscar Frumento, doctor en Ciencias de la Atmósfera.

Al referirse específicamente a la ciudad de Madryn y alrededores, Frumento expresó: “Si uno mira, hay algunas rachas de años seguidos con temperaturas que superaron los valores que estamos registrando ahora, por lo menos en la región costera. En el caso de esta zona, se han tenido situaciones más extremas en años anteriores. Es un invierno muy frío pero no son significativamente más bajos a niveles históricos”.

El inicio de la década de los 90 fue muy frío, y cuando, por ejemplo, uno ve los registros del INTA correspondientes al año 1995 la mínima extrema de Trelew fue de hasta -14,7°C. Esos valores no se repiten. En términos generales ha habido inviernos muchos más crudos que los que estamos viviendo ahora en la zona”, añadió. “En la región, recuerdo condiciones muy severas por ejemplo también en la década del 70, y esas situaciones han quedado un poco atrás”, consideró.     

En cuanto a las temperaturas mínimas absolutas, en las estadísticas del INTA se observa que la mínima extrema llegó a -6,9°C en junio de este año en Trelew y que las más bajas de los últimos años fueron en junio de 2012 (-11°C), en julio de 2011 (-10,7°C) y en junio 2007 (-11,1°C).

Y si uno poco foco en las mínimas mensuales, las estadísticas marcan que: en julio de 1995 se llegó a tener una temperatura de -4,7°C, el récord registrado a nivel local en medio de una ola de frío que afectó a la Patagonia, y, con relación a los últimos años, la más baja fue en agosto de 2007, con -3,2°C, según el INTA.     

En Trelew, las estadísticas del INTA correspondientes a las temperaturas mínimas absolutas mensuales en grados centígrados.
En 1995, en medio de una ola polar que afectó a la Patagonia, se registró una mínima extrema de -14,7°C en Trelew.

Esquel

Lucas Merlo es meteorólogo y se desempeña como observador aeronáutico -cargo que depende del Servicio Meteorológico Nacional- en el aeropuerto de Esquel. Desde la ciudad cordillerana, dio su análisis y precisó que el viernes 24 de julio se registró allí la temperatura más baja en lo que va del año a nivel local: -12,9°C. Ese registro se dio un día antes de que sucediera, por ejemplo, una avalancha en el sector denominado como el “Cañadón del Andino”, lo cual causó daños principalmente en una aerosilla cuádruple del centro de esquí La Hoya.    

Las Merlo, meteorólogo y quien se desempeña como observador aeronáutico en el aeropuerto de Esquel.

Este invierno ha reunido todas las características propias que se corresponden con la climatología de la zona. Por un lado, hasta el momento hemos tenido nevadas de consideración que han dejado valores acumulados importantes y, por otro lado, heladas intensas como la que registramos el viernes 24 de julio, por ejemplo, cuando en Esquel se alcanzó, a las dos de la madrugada, la temperatura más baja en lo que va del año, la cual fue de -12,9°C”, dijo Merlo.  

“A principios de julio, se registraron nevadas intensas por el ingreso de un aire frío con características antárticas, es decir, polar, y cuya entrada fue desde Ushuaia hasta el norte del país y el cual, a la vez en nuestra zona, interactuó con algunas perturbaciones que entraron desde el Pacífico. En algunos lados, la nieve acumulada fue de un metro y medio en sectores altos y en la ciudad, en sectores bajos, entre 40 y 20 centímetros. Eso ocurrió en Esquel y cercanías”, evaluó.

«Este invierno ha reunido todas las características propias que se corresponden con la climatología de la zona«, evaluó Lucas Merlo, observador meteorológico en aeropuerto de Esquel.

“Hay que diferenciar en la cordillera las heladas de consideración y nevadas. Este invierno ha reunido hasta acá todas las características propias de un invierno que se corresponden con la climatología de esta zona, en Esquel y alrededores. Y cambia mucho si se analiza la situación de la meseta y o más hacia el sur. Allí, se evidencia un tiempo más frío y sostenido. Y, al mismo tiempo, si hablamos en cuestiones de conjunto, a nivel regional, estamos todos frente a un ingreso de aire frío polar que se ha sostenido en el tiempo. Ahora bien, ese frío en nuestra zona ha interactuado con diferentes perturbaciones provocando por un lado nevadas y por otro, heladas”, agregó. 

Fuente: Servicio Metorológico Nacional.

En Esquel, la temperatura extrema diaria más baja se registró el 9 de julio de 1965, según datos del Servicio Meteorológico Nacional, y fue de -22,1°C. “En los tres o cuatro últimos años hemos tenidos una serie de sucesos como ser: una gran nevada que provocó una acumulación de nieve que superó entre el metro y metro y medio en la ciudad, mientras que, por dar un ejemplo, en los últimos dos años no nevó mucho pero sí se registraron heladas de consideración ya que en 2018 se llegó a tener una temperatura de casi -18°C”, detalló.

“Estamos teniendo un invierno bastante marcado pero está siendo equilibrado tanto en heladas intensas como en nevadas de consideración”, recalcó Merlo. Y agregó: “A nivel histórico, en Esquel se está en los márgenes normales: no se ha superado la temperatura extrema ni las precipitaciones en forma de nieve”.  

El 26 de junio, cuando el sensor MODIS del satélite Aqua de la NASA adquirió estas imágenes, el cielo estaba despejado en casi en toda la Patagonia. «La cubierta de nieve es visible desde las laderas occidentales de las montañas de los Andes en Chile hasta las tierras bajas costeras en Argentina. Según René Darío Garreaud, profesor de la Universidad de Chile, es inusual ver un área libre de nubes tan extendida sobre la Patagonia, según escribieron desde la NASA Earth Observatory.

Informe del INTA

Desde la Estación Experimental Agropecuaria INTA-Chubut dieron a conocer días atrás un informe en el que se detallaron las precipitaciones y nevadas registradas en la provincia durante un periodo de seis días: entre el 28 de junio y el 3 de julio. “Los registros fueron de variada intensidad, siendo la zona cordillerana la más afectada”, se puede leer al inicio del documento, elaborado por Erica Colombani, Javier González, Santiago Behr.

“Según los datos diarios registrados por las estaciones automáticas del INTA, datos del Servicio Meteorológico Nacional, Sistema Nacional de Información Hídrica, fuentes particulares y la imagen satelital de cada fecha correspondiente, se observó que el día domingo 28 de junio comenzó a nevar en las localidades cordilleranas, con el fenómeno trasladándose hacia el resto de la provincia, afectando con nevadas de diferente intensidad y lluvias para las regiones costeras”, indicaron los autores.  

“La zona costera registró lluvias de variada intensidad con acumulados que alcanzaron los mayores valores en la localidad de Camarones (76 milímetros de lluvia, además de 10 centímetros de nieve) y en Puerto Madryn (42 milímetros de lluvia), con una considerable diferencia con el resto de las ciudades costeras”, se detalló en el documento.  

Además, desde el INTA informaron que “la precipitación nívea fue de importancia en la zona cordillerana y la meseta central”. “Río Mayo registró 28 centímetros acumulados y Paso de Indios 20 centímetros, y los registros de lluvia acumularon 7 milímetros y 30 milímetros, respectivamente. No se pudo acceder a registros de nieve caída para el resto de las localidades de la cordillera, aunque se estima que fueron importantes”, detallaron.

Los autores del informe también dijeron, que a partir de una imagen satelital correspondiente al 12 de julio, “se pudo estimar la superficie total afectada por precipitaciones níveas” en diferentes puntos de Chubut, y precisaron que “los departamentos más afectados fueron Tehuelches, con un 96% de la superficie cubierta por nieve, Languiñeo con un 89% y Futaleufú y Cushamen, con 84 y 86%, respectivamente”.  

“Los departamentos del área de la meseta central también registraron caída de nieve, siendo Gastre, con un 72% de la superficie, el más afectado”, añadieron. “El 22 por ciento del territorio de Chubut estuvo cubierto por nieve entre el 28 de junio y 3 de julio”, según los autores del informe. 

Cushamen y parajes de Río Negro, aislados

Un poblador de Cushamen asistido por los equipos de rescate que trabajan en la zona.

Por las intensas nevadas, que comenzaron sobre todo a partir de fines de junio (tal como señaló el informe del INTA) en la zona y se extendieron durante este mes, Cushamen ha quedado aislada y aún hoy los equipos de rescate trabajan -vía terrestre y aérea- para llegar hasta algunas familias que viven en los 17 parajes de la comuna rural ubicada en la cordillera chubutense.

En Cushamen viven aproximadamente 750 personas. “Hace 25 años que no tenemos estas nevadas”, dijo Saturnino Antinao, vicejefe de la Comuna, durante una entrevista con Radio 3.  

En la zona de Cushamen, los equipos de rescate, tanto de forma terrestre como aérea, trabajan llegar y asistir a algunos de los 17 parajes de la comuna.

“El panorama es bastante desolador y hay desazón en la población. Son 17 los parajes lindantes a Cushamen, y el equipo de emergencias aún no había podido llegar a algunos de lugares”, evaluó Horacio Quinteros, quien vive en Esquel y ha participado del envío de donaciones y aportes a la comuna.

Quinteros dijo que ahora la principal necesidad de los pobladores de Cushamen es de “forraje y leña”. En la zona afectada, hay cerca de 60 productores que tienen, principalmente, chivas y ovejas y, según Quinteros, la mortandad de “animales ha sido tremenda”.

Donaciones de pasto realizadas para la comuna de Cuchamen, donde una de las necesidades principales ahora es de forraje, para los animales, y de leña.

“Lo sorprendente es que la nevada ha sido principalmente en una sola franja del lugar, porque a 15 kilómetros del centro de Cushamen el terreno está seco y se levanta polvo en la ruta”, contó. Además, Quinteros dijo que, en lo personal, no recuerda haber “visto tanta nieve acumulada”. 

En Chubut, el Gobierno declaró la emergencia climática por 90 días en los departamentos de Cushamen, Gastre, Futaleufú, Languiñeo, Tehuelches, Paso de Indios y Río Senguer.

En tanto, el Gobierno nacional declaró en las últimas horas la situación de emergencia agropecuaria en las provincias de Neuquén, Río Negro y Chubut y aseguró que ya “comenzó la ayuda financiera y técnica a los productores afectados”.

En el caso de Río Negro, la declaración nacional de la emergencia es por las nevadas e incluye al área comprendida por los departamentos Bariloche, El Cuy, Ñorquinco, Pilcaniyeu, 25 de Mayo y 9 de Julio. Y, además, contempla las consecuencias generadas por el granizo en los establecimientos irrigados de Adolfo Alsina, que realizan la producción de cebolla, zapallo, maíz, papa, quinoa y sorgo, y para los cultivos frutihortícolas, vitivinícolas, frutos secos, vid y otros, de las localidades afectadas del departamento de General Roca, por el término de un año.

En Chubut, desde Nación declararon la emergencia por las “nevadas y la plaga de tucuras, insectos parecidos a las langostas que producen daños en la vegetación, que han afectado a productores y pueblos originarios mapuches-tehuelches.

También en otros puntos de la Patagonia se presentan escenarios como el de Cushamen. Una de las zonas, por ejemplo, afectadas por las acumulación de nieve es la Región Sur y la Zona Andina, en Río Negro. Según el gobierno rionegrino, se avanzaba con tareas de asistencia en –por dar algunos ejemplos- Laguna Blanca, en Mencué (paraje ubicado a aproximadamente 1200 metros sobre el nivel del mar, en el que viven cerca de 300 personas y donde, según pobladores, se registró -el 6 de julio- una temperatura de -23°C), en Maquinchao, en Comallo y en Colan Conhué.

La acumulación de nieve presente en un campo de Neuquén.

En medio del temporal de nieve y viento, también cayeron días atrás 55 torres de alta tensión que transportaban la energía entre el complejo hidroeléctrico Futaleufú, ubicado en la cordillera, y la ciudad de Madryn, para abastecer a la empresa Aluar.

En la meseta chubutense, cayeron 55 torres de energía por el temporal de viento y nieve.

Cuencas de ríos Limay, Neuquén y Río Negro

Fernando Frassetto es meteorólogo y forma parte de la Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas (AIC) de los ríos Limay, Neuquén y Negro, organismo encargado de entender lo relativo a la administración, control, uso y preservación de las cuencas de esos ríos.

Frassetto, el intendente de Neuquén, Mariano Gaido, y el gobernador Omar Gutiérrez, durante una conferencia de prensa. Foto: La Mañana de Neuquén.

Lo que se ha observado a partir de mayo y, de forma más intensificada, en junio y julio es un ingreso de aire polar y antártico sobre la Patagonia. Aire húmedo, lo cual es importante tener en cuenta, y frío. Más que lluvias otoñales, se han registrado nevadas tempranas e importantes no sólo en la zona cordillerana sino también en la meseta. Es así que estamos con una parte de Santa Cruz, de la meseta de Chubut y la meseta central de Neuquén y de Río Negro cubiertas de nieve. Ese panorama es auspicioso porque se estaba ante una sequía importante desde la primavera y el verano. En los últimos 60 o menos días, dependiendo la zona, se ha tenido un aporte importante sobre todo de nieve y no tanto de lluvia, por lo menos en el norte patagónico”, dijo Frassetto.

Fernando Frassetto, meteorólogo e integrante del AIC. Foto: La Mañana de Neuquén.

“A partir de junio y julio lo más importante en el norte patagónico ha sido la nieve. Podemos todavía tener un invierno con más influencia de nieve; de cara a agosto y parte de septiembre incluso podemos tener lluvia y nieve que mejore la calidad de los lagos y ríos que estaban con un déficit muy importante, en algunos casos de 80 años según lo que reflejaban los caudales de los ríos Neuquén y Colorado. Está condición de aire antártico y polar ha mejorado ese escenario, sobre todo por la acumulación de nieve en cordillera aunque no se nota todavía en los lagos y ríos”, analizó.

El paso Pino Hachado, que conecta a Neuquén con la región chilena de la Araucanía, uno de los lugares donde se ha registrado una importante acumulación de nieve en lo que va del invierno.

Frasetto dijo en los últimos 12 años se ha registrado un “déficit” en las cuencas de los ríos Limay, Neuquén y Río Negro. “Ha sido un ciclo que empezó en 2007, con mucho frío, y que ha tenido dos años en particular (2016 y 2019) donde se registraron las sequías más pronunciadas casi de los últimos 100 años. El 2007 fue muy frío y de poca lluvia, y fue el año en el que nevó en Buenos Aires, el 9 de julio. En la zona del Valle, en esa oportunidad, se registraron temperaturas mínimas de -15°C, algo que no sucedía desde la década de los setenta”, expresó.

Foto de Aluminé, en Neuquén, compartida el 19 de julio por el goberndor neuquino, Omar Gutiérrez, en su cuenta de Twitter.

Río Grande

La Estación Astronómica Río Grande (EARG) es una entidad que depende de la Universidad Nacional de La Plata y del CONICET, entre otros organismos, está ubicada en las proximidades al aeropuerto y la base aeronaval de la ciudad fueguina y lleva adelante sus actividades desde 1979. Allí, para sus trabajos diarios vinculados a la astronomía, requieren de determinados parámetros meteorológicos para determinadas correcciones de las observaciones que se desarrollan con los instrumentos y, en cuanto a la temperatura, la presión y la humedad, cuentan con registros 2004.

En lo que va del invierno, este ha sido uno de los más fríos de la última década y, en particular, la segunda quincena de junio, la cual fue la más fría desde 2005. La segunda quincena de julio también ha sido con fríos bastante extremos”, dijo el jefe de la EARG, José Luis Hormaechea.

La ciudad de Río Grande vivió la segunda quincena más fría desde 2005. Foto: Télam.

Durante los últimos días de junio, la ciudad fueguina afrontó temperaturas extremas. La más baja se registró el último día de ese mes, a las 8.42 de la mañana, y fue de -14,9°C. Ese día la temperatura máxima fue de -8,8°C, según los registros del EARG.

«En lo que va del invierno, este ha sido uno de los más fríos de la última década y, en particular, la segunda quincena de junio, la cual fue la más fría desde 2005«, dijo el jefe de la Estación Astronómica Río Grande.

Hubo un invierno récord que fue el del 1995, cuando la temperatura más baja llegó a los -23°. Ese fue un invierno muy duro en toda la Patagonia Austral, con pérdida de ganado, problemas en pueblos cordilleranos y personas aisladas. Río Grande, en ese momento, estuvo bajo la nieve prácticamente dos o más meses”, recordó.

El último día de junio se registró una temperatura de -14,9°C en Río Grande, Tierra del Fuego. Foto: Télam.

“Después 1995, otro invierno con temperaturas bajas fue el de 2005, sin embargo nadie lo recuerda particularmente. Tal vez eso se deba a que el periodo de temperaturas bajas en aquel momento no duró tanto como ahora. Ahora sí está teniendo impacto porque hacía tiempo que no teníamos un invierno tan duro en cuanto a la temperatura y, además, porque ha causado problemas en las viviendas y en los servicios de agua potable”, comentó.

“En aquellas viviendas que no tienen un sistema de calefacción 100 por ciento efectivo, la gente recurre a métodos básicos y rústicos para calefaccionarse, entonces se producen incendios. Fue así que en aquella segunda quincena de junio tuvimos una seguidilla de incendios en la ciudad”, añadió.

“Si bien tiene cierta excepcionalidad porque, como decía la segunda quincena de junio fue la más fría en 15 años, el fenómeno es bien conocido en esta zona: una masa de aire frío que avanza desde el sur genera un centro de alta presión que queda oscilando en la zona, provocando bajas temperaturas”, analizó.

“Las temperaturas que hemos tenido no son extrañas para la zona pero sí la seguidilla de días con esas temperaturas que durante muchos días rondaron los -10°C. Hemos tenido días con la temperatura media diaria por debajo de los -10°C, lo cual hace que el ambiente y la casa se vayan enfriando”, concluyó.

Otra de las imágenes difundidas por el NASA Earth Observatory.